Narración Ai:
Un día para que empiece el verano de 1990 en Japón. Odio la secundaria como desearía tener de nuevo 5 años y estar con mis padres con una gran comida en la mesa, pero, bueno, ahora tengo 15 años, estoy sola con mi padre por el abandono de mi madre, no tenemos casi nada de comida en la mesa por la mujer que llamó madre se llevó gran parte del dinero.
Era la última clase para que sean vacaciones, no veía la hora que termine, pero después seguiría la puta universidad, siempre me enseñaron cuidar mi vocabulario porque soy una señorita, pero es una buena palabra para este momento.
- Hoy vamos a contar de nuevo la leyenda del hilo rojo o el hilo del destino- dijo la profesora, como de 50 años.
Parece que tiene alguna complicación porque casi siempre repite lo mismo, esa leyenda, para mi son solo cuentos inventados por nuestros antepasado. No puse atención porque me la sabía de memoria, estaba imaginandome que iba a hacer en las vacaciones... ¿Salir al parque? Si, ¿porque no? ¿Estar en la cama leyendo libros hasta cerrar quedándome dormida de la nada? Obvio ¿Alimentar a los peces que hay en el arrollo de la vecina? Si, y me lo agradecería pagandome igual que le diga que no ¿Tomar helado? Si, hice mucho ejercicio ¿Hablar con chicos? Voy a intentar ¿Y si...
- Señorita, ¿Escucho algo de la leyenda? - me preguntó la profesora de la nada.
- ¿Yo?... s-si...- me puse nerviosa.
- Ah, ¿sí? le haré una pregunta... -suena justo el bendito timbre de salida.
No pude evitar sonreír mientras guardaba mis cosas, nunca me agradó esa profesora y no tendré que volverla a ver!
Llegué a casa, estaba vacía, seguro mi padre estaba trabajando. Subí a mi cuarto y me tiré en la cama, ya no veía la hora de tirarme en ese colchón sin importar que ya tengo años de existencia.
Recorde mi sueño de ir a Estados Unidos, y como estudiaba duro en Inglés que fui la más avanzada del curso, donde tal vez consiga mejores oportunidades que aquí. Respire hondo, nunca respire tan hondo, y suspire con todas mis fuerzas. Escuche un ruido raro, me asusté. Me senté mirando a todos lados... todo se veía morado y había un hilo rojo que iba por la puerta.
-¡¿Pero que diablos?!- casi grité.
Fui corriendo al baño, me mira al espejo. Aun tenía el hilo rojo en el meñique y mira mis pupilas, estaban disminuidas. Seguí al hilo hasta la puerta, este seguía por mi derecha. Subí a mi cuarto, vi por la ventana y vi que el hilo iba hasta la estación de tren y seguía por los carriles del tren.
- ¿Será que veo el hilo rojo?...- pregunté sorprendida.
Baje hasta la cocina, agarre una hoja de papel y una lapicera y escribe una carta para mi padre que decía: "Querido padre, unas amigas me invitaron a pasar el rato con ellas, tal vez vuelva a las 12. Te quiere, tu única hija"
Se que esta mal mentir... ¿Pero que le iba a decir? "Creo que descubrí que tengo el poder de ver el hilo rojo, voy a ver si es eso ¡Vuelvo a las 12!, te quiere tu única hija" me tomaría como loca o que aspire algo raro.
Toma mi campera, una linterna y mi billetera donde traía dinero y la tarjeta para el tren.
El pueblo estaba desolado, pero vi una pareja en el parque, que se besaban, y pude ver que estaban rodeados por un hilo idéntico al que seguía.
- Me alegro que están destinados a estar juntos- susurre orgullosa, mi pobre amiga Hannan nunca pude encontrar un chico que de verdad la ame.
Llegue a la estación y subí al primer tren que seguía al hilo. No sabía hasta dónde parar, pero tendría que tener paciencia.
Sin darme cuenta, me quedé dormida. En el sueño aparece una niña que era parecida a mi y que tenía como 6 años, pero no se veía como morado.
- Mami, debes despertar ahora- me suplicó la niña ¿¡Me llamó mami?!
Aparece detrás de la niña una señora que era idéntica a mí pero parecía que tenía más de 30 años...
- Ya llegaste a tu destino... -dijo la señora.
Me desperté, ya estaba por parar el tren y vi por la ventana, y mi destino era una playa que estaba a oscuras, por suerte traje la linterna. Pero ahí estaba el hilo yendo a no se donde, ¿Será que conoceré ahi al amor de mi vida y el posible padre de la niña del sueño, que tal vez sea también mi hija?
Paró el tren y bajé como un rayo. Seguí al hilo con una linterna, no había ni un alma. El hilo seguía y seguía, hasta dejarme a la orilla del mar. El hilo seguía a través del océano Pacífico, tal vez el amor de mi vida sea de América. Pero el resultado de mi búsqueda me dejó decepcionada.
- ¿Ahora cómo me quitó esto?- pregunté, cerré los ojos, respiré igual de hondo que hace rato y suspire fuerte, escuché el mismo ruido y me di cuenta que volvió mi vista a la normalidad.
Volví a casa justo a las doce, fue un largo camino. No podía entrar sin un sermón de mi padre y quedarme sin cena.
A la noche, apenas pude dormir entre tantas preguntas ¿De dónde salió esos poderes? ¿La mujer que nos abandonó con mucho dinero de casualidad tenía también esos poderes? ¿Lo heredará mi hija que apareció en el sueño? ¿El amor de mi vida será Norteamericanos? ¿O Canadiense?...
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Unidos por un simple hilo de color rojo...
RomanceTodo comienza con el descubrimiento de Ai, una adolescente japonesa de clase baja descubriendo un poder que tenía... el poder de ver el hilo rojo de cada persona... Pero nunca pudo encontrar el otro lado de su hilo... Empieza su negocio buscando la...
