Antes de que el tiempo existiera, mucho antes de que la tierra fuera lo que ahora es, existía un solo reino; un paraíso donde se habitaba ángeles y deidades que se regían por un solo dios.
Pero un día, la balanza se nivelo y así como existía el dios de la creación y la bondad también se creo un dios lleno de maldad, trayendo consigo muerte y calamidad.
La fuerza entre el bien y el mal destruyo la paz , sembró discordia que cosecho una guerra sin fin creando un territorio de nadie; la tierra. Ahora, lo que un día fue un solo reino, fue separado por la envidia y codicia, obligando al creador a desterrar a todo ser cuyo corazón fue contaminado.
Renunciando a sus virtudes, su sabiduría eterna, poder y gloria, a cada angel y deidad que eligieron estar fuera de tan nefasta guerra se le permitió seguir una vida de paz como simples mortales, sin recuerdos de su existencia pasada y sin posibilidad devolver al reino.
Sus alas fueron cortadas, sus memorias fueron borradas y en compensación se les dio un alma. El libre albedrío fue creado y con ella la eternidad del alma creada, dando esperanza de una vida nueva en cada muerte.
Durante los siguientes siglos, ángeles y caídos separaron sus caminos y encadenaron una lucha silenciosa. Mientras que el propósito de los ángeles era salvar el alma de los humanos, los caídos hacían de todo para llevarlos por el mal camino.
***************
La fría brisa nocturna revolvía su cabello, su largo flequillo acariciaba su rostro mientras esperaba que todo acabara.
Impaciente.
Oh, como lo odiaba. Bajar al mundo terrenal y ser parte de esta absurda batalla. Los humanos eran todo menos puros e inocentes. Cada uno de ellos era perfectamente capaz de reconocer el bien del mal, pero su mundo no era solo negro y blanco; "siempre hay un punto medio" fue lo que le dijo a su superior, "aquellos que no escogen el bien o el mal, aquellos que huyen de la guerra, el egoísmo y la codicia... Son aquellos que buscan la paz en el amor"
Por mucho que odiará entrometerse en asuntos mundanos, Souichi era consiente de que el humano fue creado con un solo objetivo; su paz.
Su compañero y casi hermano, Tomoe, fue uno de ellos. Le enseño a Souichi que el elegir un camino no haría diferencia "Es solo un bando" le había dicho:
"¿pelear y terminar con la existencia de un caído solo porque hizo el mal no nos convierte en su igual? ¿Porqué escoger un lado? ¿porqué no solo estar de lado de la paz y el amor a tu prójimo?"
Y Souichi lo entendió. A veces, al acabar con el mal usando el bien te convierte en su igual, porque... A caso ellos no mataban y despreciaban a todo caído? entonces, ¿Cuál era la diferencia entre ellos? ¿el bando que escogieron?
Souichi se burla de ello. Cuanta razón tenía su hermano... No hay blanco ni negro.
Se coloca de pie y se retira de la cornisa del edificio en busca de su compañero. Esta harto de ser arrastrado por él para ser testigo del amor entre su amigo y hermano.
Se prometió cuidar de Tomoe cuando se le fue dada una vida como simple mortal. Aquella promesa fue olvidada por el menor, pero Souichi jamás. Fue una tortura para él el darse cuenta que la persona que fue escogida por el menor era amigo de su ahora compañero.
Optando por caminar entre los callejones, camina de regreso al punto de encuentro. Trata de evitar cualquier humano, no es como si al verlo dieran en cuenta lo diferente que es, pero prefiere evitarse cualquier contacto con otro ser. En cualquier caso, sus alas no eran visibles a los ojos humanos.
