Palabras Mudas (Enrique x Alondra)

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Aveces las cosas no son como las personas planean o esperan, algunas cosas que deseas no sales como esperan, es frustrante, es molesto... Ver como algo que deseas mantener y te aferras a ellos con voluntad férrea y aún así todo empeora, das tu esfuerzo pero tu carácter afecta en lo qué haces, en lo que piensas y en cómo este pensamiento puede influir a las demás personas, algunas personas que se entienden llegan a odiarse o mejor dicho a enemistarse con solo el pasar de el tiempo, esa es la cosa que afecta a muchas personas y sobre todo a las relaciones, deseas hacer algo pero no sabes por donde iniciar y tus palabras... Se quedan mudas.

Y así va todo esto, una chica llamada Alondra y un chico llamado Enrique, ambos tienen una relación bastante linda y se quieren de corazón, ambos han tenido experiencias anteriores que les han echo ver muchas cosas y comprenden como deben ser o actuar, pero aunque se querían y congeniaban de forma casi perfecta, el tiempo apaga la llama, ambos empezaban a discutir de forma constante, esta situación era constante, cada día había una discusión que afectaba más a su relación, las palabras tajantes que se decían en su día a día les afectaban a ambos, les dolían pero no deseaban que las cosas se terminaran, no así.

Con el pasar de los meses ambos apenas si se hablaban, no se dirigían la palabra o la mirada, sonó seguían con su día a día de forma normal, sus sentimientos y expresiones estaban apagadas, las discusiones... Los problemas, nadie había decidido terminar pero tampoco es que las cosas estuvieran muy bien, no interactúan para nada y cuando lo hacen es por que deben hacerlo, aun así les dolía verse y que ninguno quería hablar con el otro solo generaba el pensamiento de "Tal vez ya no me quiere..." Sobre todo Alondra, esta es la que mas sentía esto, podría ser algo Pervertida pero era una chica, esta era igual de sensible y frágil como lo eran las demás, su corazón se estrujaba y en su silencio lloraba por las cosas que habían pasado, quería arreglar todo y decirle que lo sentía por todo, pero ver esa expresión monótona de su novio solo la hacía sentir peor y sin más opciones, solo debía plasmar la misma cara y aguantarse su dolor.

Por otro lado Enrique, este notaba el dolor interno que tenía su novia, aun así este se sentía solito y resentido por las palabras y problemas, sentía una rabia y dolor interno que no le dejaban razonar de ninguna manera, no estaba dispuesto a tirar su frustración así de fácil, pensar no era una opción y si mentalidad estaba truncada al punto de no querer hacerlo.

Ambos estaban segadas, sus mentalidades estaban algo rotas por toda esta situación, nunca hubieran deseado que esto hubiera pasado pero aún así sucedió, no sabían si el problema eran por los problemas personales que tuvieron antes o otro motivo generó todo esto cuando se entendían y querían también, este problema era algo inmaduro y a la vez no, las discusiones eran tema serio, que no quise dieran razonar y tratar de arreglar sus problemas es lo inmaduro.

Pasaron dos semanas y las cosas no iban para mejor, Enrique intento arreglar las cosas, trataba de charlar con ella y que le escuchara para pedirle perdón y que buscaran la forma de entenderse, así todo eso se arreglaría y podría seguir con normalidad, pero el problema era que Alondra no le daba respuesta, le ignoraba, cuando este intentaba tomarla de la mano, la chica apartaba su palma de forma suave no deseando su contacto, esto desesperanzó al chico e hizo que su tristeza aumentara y maldijera su irracionalismo anterior, aun así no estaba dispuesto a tirar la toalla así de fácil, quería arreglar las cosas y lo haría.

||Un mes después||

Decir que las cosas mejoraron sería una mentira, si. Como aquellas veces que tú madre te decía que te iba a comprar papas el próximo día y no te compraba nada, así de grande sería decir eso, El chico había entrado en una leve depresión por toda esta situación, de cierta forma se sentía solo, ni siquiera el apoyo de sus amigos bastaba para que se sintiera mejor, maldecía por lo idiota que fue, debió tirar la toalla en esos momentos y arreglarlo una vez vio el error pero no, fue un estupido y Alondra, bueno. Esta veía lo que intentaba su novio y sonreía en su interior, aquello le enternecía pero las discusiones y problemas eran como cicatrices dolorosas que abrían su corazón y lo estrujaban con violencia, cosa que no dejaba que se abriera a hablar con el.

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