—Oigan, —hablé desde el inicio de las escaleras— no comiencen el maratón sin mí.
Iba arriba a responderle a Scott que sería mejor hablar otro día, hoy tendríamos una noche de películas junto a los muchachos aprovechando que estábamos todos reunidos. Me acerco a la puerta de al lado y la toco, para hacer que baje a tiempo.
—¿Erine?, —pregunté desde afuera— todos estamos abajo listos para comenzar la maratón. ¿No vas a bajar?
–se escucha como camina por la habitación antes de que abra la puerta—Hoy no estaré, iré con Juliette a una fiesta de un amigo en común.
—Pero si hace dos días no más fuiste a otra fiesta ¿no es eso suficiente?
—Perdón que te lo recuerde, pero no eres mi madre como para decirme que hacer. —se volvió mirándose en el espejo y luego poner cosas en una cartera.
—Soy tu tutora legal y hermana mayor, eso es suficiente como para que aprendas a respetarme.
—Eso me resbala sin problema alguno, ya soy mayor de edad y puedo hacer lo que se me plazca.
—Hasta que no te mantengas por cuenta propia no puedes hacerlo lo que te plazca Erine.
—Técnicamente lo hago, solo me falta conseguir dinero y un lugar donde estar para salir de esta pocilga.
—Si sigues haciendo lo que quieras y dejando a lado tus responsabilidades tus acciones te pueden llevar a problemas, problemas que tú o yo no seremos capaces de solucionar.
—Nadie te ha pedido que te metas en mis asuntos; mi vida, mi problema. –alzo su voz mientras se volteo para verme con furia.
—Erine, sabes muy bien que lo digo por tu bien.
—¿Sabes qué? Nos hubiéramos guardado esta conversación para más tarde, suficiente con que quieras aparentar simpatía conmigo.
Salió de la habitación empujando mi hombro, antes de que pudiera avanzar más agarro su muñeca haciendo que se detenga y me devuelva la mirada.
—Promete que al menos tendrás cuidado, —rogué— no hagas nada que te ponga en peligro y no te dejes influir por otros. —sigo manteniendo su mirada, era rebelde y decidida— Blair, por favor, promételo. —pero por un momento, solo por un momento, pude ver su comprensión.
Jalo su mano con fuerza librándose de mi agarre, solo miro de reojo por un momento antes de bajar en silencio y salir en esa fría noche.
ESTÁS LEYENDO
The Breen House
De TodoTodo lo que entra en esta casa se queda puertas adentro. Tranquilo, puedes confiar en cada uno de nosotros. Esta es la historia de tres hermanos que según van conviviendo, van pasando por alguna serie de problemas que aumentarán o disminuirán su laz...
