Sus piernas largas y delgadas,
Son un apice del camino a recorrer para el placer,
Su mirada apagada,
Capaz de encender al mas frío corazón,
Ámame, te lo suplico,
Dedicare mis suspiros y delirios,
Plegarias de amor,
recitadas a la riviera de tu cadera,
Llevas el cielo en tu mirada,
Tu cadera hace danzar al viento de mi aliento calido,
Tus lunares son los astros del cielo del paraiso,
Sentado al borde de tu pensamiento,
Tus besos hacen que el tiempo se detenga.
Tienes el toque del placer,
La pasion del fuego,
Las caricias de la pasión,
Y el dominio de mi alma.
