capítulo 1

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Iba caminado por el largo corredor del colegio, moviendo mis caderas sensualmente como siempre. Observando como los chicos me observan una y otra vez.
Llegue a mi casillero, saque dos libros los cuales eran necesarios para la clase de matemáticas, odiaba esa clase siempre me había ido mal, mis calificaciones eran bajas. Realmente bajas. Este colegio era muy exigente con respecto a la educación. Todo era extremadamente difícil y no solo era yo quien tiene problemas con matemáticas, muchas personas estaban en mi situación. Los exámenes eran un martirio, por eso mismo la idea de que la profesora Dora renunciara se me hacia muy agradable. Estaba rezando por que él nuevo profesor o profesora que llegara fuera un poco mas paciente con nosotros y nos tuviera un poco mas de consideración.
—Buenos días—la escuche decir a mi mejor amiga, Ruth marie.
Cerré mi casillero, me voltee para mirarla y sonreí.
—Buenos días—dije.
—¿Como va todo? ¿Estuviste fuera él fin de semana?—Estuve llamando a tu casa pero nadie contestaba, también marque a tu celular pero no me contestaste, estaba empezando a preocuparme.
—Mis padres y yo fuimos a visitar a mis abuelos, fue un poco aburrido, ya sabes su casa esta fuera de la cuidad y no hay mucha cobertura, por eso no tenia señal para comunicarme contigo. Los días ahí fueron horribles, una pesadilla. Sin contar que él frío es extremadamente horrible—hice una pausa—No vuelvo a ir por ahí en un buen tiempo—comente.
—Eso espero por que debo decirte que te perdiste una buena fiesta, con Dj incluido, estuvo fantástica, conocí a unos chicos increíbles, nada que ver con los tontos de este colegio.
Comenzamos a caminar por él corredor, nuestra primera clase era de matemáticas. Odiaba esa clase, pero moría por conocer a nuestro nuevo tutor.
—¿Como crees que sea nuestro nuevo profesor? Porque es un profesor, al menos eso dicen las malas lenguas del colegio—susurro Ruth marie.
—Feo, gordo, calvo, aburrido, tal vez con frenos y gafas—asegure.
—Hoy tenemos que sentarnos atrás, no quiero llevarme ninguna sorpresita, como que nos pongan a presentarnos de primeras o ayudarle en algo al profesor.
Asentí.
Entramos al salón, ya estaba casi lleno.
Caminamos asta la quinta fila y nos sentamos juntas.
Ruth marie y yo somos inseparables hacemos todo juntas. Es mi mejor amiga. Confiaba en ella. Más bien es como mi hermana. La aprecio muchísimo.

                          Ruth Marie

                             Best Friend❤          Nicole la chica del puesto de adelante se volteo para mirarnos

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                             Best Friend❤
         
Nicole la chica del puesto de adelante se volteo para mirarnos.
—¿Ya vieron al nuevo profesor?—susurro.
—No—respondi, tecleaba mi celular sin dar importancia.
—Dicen que es joven.
—¿Verdad?—dijo Ruth marie.
—Si eso dijieron unos chicos, lo vieron hablando con la rectora hace unos minutos.
—¿Que tan joven?—pregunto Ruth marie.
—De unos veinte...—una voz femenina nos interrumpió.
Podía reconocer esa voz perfectamente, odiaba a la dueña de esa voz. La directora Verónica Barrero. Todo él instituto la odiaba
nos hablaba como si fuéramos perros, nos castigaba de la peor manera posible. Era una pesadilla esa mujer. Al parecer la soltería le afecto demasiado.
—Silencio—ordena la mujer.
Camino, lentamente hacia la mitad del salón parándose en frente de todos.
Mirando a cada uno. Observando nuestras vestimentas y gestos.
—Escuchen, para los que no sabían él instituto tuvo la desgracias de perder a una importante docente como lo era la profesora Dora. Todos los presentes sabemos por que renuncio —comenzó a caminar lentamente—Ustedes lo hicieron, sus conductas, sus indisciplinas y malos tratos hacia ella. Todas sus malditas bromas de mal gusto, sus faltas y modales. Infinidades de cosas fueron las culpables de la renuncia de la profesora Dora.
Nos miro por un segundo.
—Ahora,  les aviso que no voy a tolerar un mal comportamiento con el nuevo profesor. En a venido aquí con muy buenas intenciones, enseñarles para que sean alguien en la vida, no una partida de vagos, como lo son ahora. Él es un hombre preparado, con carácter esta enterado de sus conductas. Y crean me que las cosas no son fáciles con el, todo va a ser él mismo nivel que antes. Sus clases van a continuar siendo las mismas. Nada va a cambiar excepto él profesor—hizo una pausa breve—El profesor estará contándome de sus conductas, así que mas les vale portarse bien—advirtió.
Dicho esto, camino rápidamente hacia la salida y cerro él salón.
—Maldita solterona—se burlo Ruth marie.
Negué y solté una leve risita.
Volví a tomar mi celular y según tecleando.
—Buenos días—se escucho él eco de una voz gruesa y varonil.
Todos miramos a la puerta y nos encontramos con todo menos con un hombre feo, gordo y calvo. No, esto era todo lo contrario.
Todo un hombre.
En definitiva él hombre mas atractivo y varonil que había visto jamas.
Cabello castaño y finamente peinado hacia atrás. Labios gruesos y carnosos de un color rosado, con una barba súper atractiva. Alto y bien ejercitado. Se podían apreciar los músculos que había bajo esa camisa blanca y limpia.

Él profesor camino al escritorio, dejo su maletín y algunos libros encima de el

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Él profesor camino al escritorio, dejo su maletín y algunos libros encima de el. Volteo y se posiciono enfrente de todo él salón.
—Buenos días para todos—saludo muy amablemente—Soy su nuevo profesor. Jordán Paterson. Estaré acompañándolos por lo que queda de este año. Hací que son exactamente nueve meses lo que estaré con ustedes—dio una sonrisa de medio lado—Me han comentado que las cosas son poco difíciles con ustedes. Crean me que los entiendo yo también estuve en un colegio. Y lo que menos quiero es incomodarla.
Haré lo posible por hacer de esta clase la mas cálida y grata para ustedes.
Esos labios y esa manera de moverse al pronunciar una palabra. Se veían tan extremadamente tentativos.
Me pregunto como sería probarlos, darle un beso, tenerlos cerca, sentirlos. Él solo echo de imaginarlo, hizo que mordiera mi labio inferior.
—Que bomboncito—me susurro Ruth marie.
Me limite a asentir. No tenia ni ojos, ni oídos, nada...Toda mi concentración estaba en él.
—¿Tienen alguna pregunta? Con gusto responderé a sus inquietudes —pregunto Jordán.
Varias alumnas levantaron la mano.
El profesor le dio la palabra a una de las chica del salón.
—¿Da clases particulares?—pregunto la pelirroja Nicole
—No, no doy clases particulares—respondió.
—Esta que arde por dios, estoy sintiendo calor ahorita mismo—susurro Ruth marie.
La mire.
—Quiero besarlo—mordí mi labio inferior—Lo acabo de conocer y ya estoy fantaseando.
—¿Crees que haya chance?—pregunto mientras la miraba.
—No lo se, pero tengo que averiguarlo—volví a mirarlo.
Estaba en un trance, durante la clase no pude hacer nada mas que mirarlo
Ver sus músculos, su cuerpo, sus ojos, sus labios. Todo lo hacia provocativo. Y nunca pero nunca la clase había estado tan silenciosa.
Ni un susurro. Ni una palabra. Nada.

—Bueno chicos y chicas la clase termino, me a gustado mucho conocerlos. Espero que nos llevemos bien—dijo Jordán.
Los alumnos comenzaron a pararse de los asientos, yo me quede ahí un momento para poder observarlo unos minutos mas
—¿Vienes?—pregunto Ruth Marie tomando sus libros.
La mire.
—Voy a presentarme con el profesor. Creo que no me a visto—susurré.
—Anda ve y dile  que quiere que te folle asta que no puedas sentarte — río y salio del salón.
Había algunas chicas hablando con el atractivo profesor. Aproveche ese instante para sacar mi espejo de la mochila y retocar me él maquillaje.
Pase él brillo labial por mis labios y guarde él espejo.
Mire por todos lados y aproveche que no había nadie mirándome para abrir un botón mas a mi blusa color verde marino. Yo sabía lo que tenia, y en situaciones como esta me veía obligada a hacer provecho de mis atributos femeninos.
Suspire muy nerviosa y me levante del asiento. Mira para abajo y mire mis piernas gracias a dios estaban bronceadas. Sonríe para mis adentros y seguí caminando asta él escritorio.
¿Quería gustarle? Si indiscutible mente quería que se sintiera atraído por mi.
Las chicas se retiraron del escritorio y salieron del aula. El profesor estaba inclinado, anotando unas cosas en su agenda. Desde donde estaba tenia vista de su trasero, nada mal. Debería estar prohibió tener profesores así.
Cuando estaba lo suficiente cercas me detuve detrás de el.
Admirando su trasero mas de cerca, o dios este hombre es ardiente.
—Profesor—hable dulce y sensual tanto lo que pude.

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