CAPÍTULO I

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La mayor parte de las veces trato de hacerme la filosófica solo para aparentar una inteligencia superior al resto, pero la verdad es que a la única persona que intento convencer de ello es a mí misma. No me gusta ser como el resto, trato de destacar, ser rebelde, pero hay veces en que la rebeldía está sobrevalorada; existen momentos en donde simplemente lo único que quiero hacer es camuflarme con los demás.

Mi concepto de persona rebelde me gusta:alguien que simplemente rompa estereotipos y esté en contra de todo este sistema nefasto que nos quiere controlar en cómo vestir, cómo actuar y qué pensar.

Bajo esta definición de rebeldía que yo planteo la mayoría de personas quedan afuera, porque cualquiera se hace un tatuaje o se tiñe el pelo (no se confundan, yo me teñí el pelo incontables veces y me quiero hacer un millón de tatuajes, pero no lo hago como acto de rebeldía) pero no todos contradicen el sistema.

¿A qué llamo el "sistema"? Fácil y difícil a la vez: considero el sistema al grupo que se forma entre el Estado, la religión que nos imponen, los estereotipos y, sobre todo, la cultura. Con este último siempre tengo un debate conmigo misma, pareciera que la cultura es intocable, que si a lo largo de muchos años algo se hace con regularidad ya se considera correcto. Eso está demasiado mal ¿estás tan acostumbrado a algo que ya te parece que es normal o hasta bueno? Si a ti te pasa esta situación te ruego que te cuestiones todo, hasta lo más simple cuestiónalo porque de ahí nace la filosofía, de cuestionar todo.

Odio no poder escribir ficción, la ficción es lo realmente entretenido de leer ¿a quién le importa leer las divagaciones que tengo cuando pueden elegir leer Harry Potter? La ficción vende solo porque las personas que la leen (me incluyo en ese grupo) tratan de escapar de su realidad sumamente aburrida y con nada emocionante, y al refugiarse en la fantasía o en algo ficticio, como lo puede ser un libro, se sienten llenos y pueden fantasear con que sus vidas van a dar un giro y van a vivir su propia aventura.

No tengo imaginación suficiente para escribir algo relativamente bueno y original, y con la llegada del internet ya la originalidad se extinguió. Ahora cualquiera con ansias de escribir o de expresarse se abre una cuenta en, literalmente, cualquier red social y listo. Pero eso en bueno, ya no necesitas de muchos recursos para simplemente expresarte con los demás.

¿La originalidad se perdió realmente? Claro que no,solo hay que saber cómo expresar las cosas y cómo contarlas. Un gran escritor o escritora no tiene verdadera originalidad, es un robo constante de originalidad contada de otra manera. Yo misma robo originalidad y la transformo a mi realidad y a mi forma de expresarme.

equisHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora