Izuku no podía creerlo.
Simplemente no le cabía en su cabeza que algo así sería su primer encuentro con el héroe número 1, All migh.
Se sentía sofocado, triste, dolido.
Pero sobre todo. Decepcionado.
Uno pensaría que el primer encuentro con tu ídolo sería algo más especial algo inolvidable.
Pero para él, había sido horrible.
Su mañana no había sido la gran cosa—Como todas sus mañanas—, ya que ser alguien sin ningún tipo de quirk no haría de su día algo muy "interesante".
En un mundo donde el 80% de la humanidad poseía un poder, él era alguien súper raro, casi como algún nuevo espécimen. O al menos así se sentía.
Pero ¿que más podía hacer?.
Siendo sincero consigo mismo no podía hacer más, el destino así lo quiso y él no era un Dios para corregir eso.
Aun así su único sueño siempre fue convertirse en un grandioso héroe, que pudiera salvar a todos con una enorme sonrisa; tal y como lo hacía All migh.
Pero la vida puede llegar a ser una verdadera mierda.
No tenía poder, y su estado físico era de lo más simple, no tenía algo que lo fuera a hacer especial, él era de lo más patético.
Con eso en mente él se dirigía hacia su instituto. El cual él podía describir como en verdadero infierno; kacchan se encargó de hacerlo así. Por que; si ya no fuera mucho su vida asquerosa, su amigo de la infancia al enterarse de que le era un sin quirk se había encargado de hacer su vida miserable; que de por si ya lo era.
Sus compañeros y conocidos sólo le recordaban lo inútil que era, que nunca podría volverse un verdadero héroe, que se rindiera, de ahí nació su apodo. Deku; que según decían significaba ser un verdadero inútil, algo que en teoría si era cierto.
Enserio su vida era patética.
No quería pensar más, sus pensamientos siempre terminaban en lo mismo; el de la simple conclusión de que convertirse en un héroe sería una verdadera batalla que sería casi imposible de ganar. Pero él no se rendiría, no lo haría.
En el camino, pudo observar en un callejón sin salida como una figura viscosa se asomaba en la oscuridad de ese lugar.
Extraño.
Era súper raro ver algo así, y su enorme curiosidad lo obligó a acercarme para divisar qué cosa era.
Cuando se percató de que era, maldijo internamente por ser tan metiche, desde pequeño siempre fue muy curioso pero ahora estaba metido en un problema por ese impulso de idiotez.
Un villano.
Se podía distinguir por cómo estaba actuando, además de estar en un callejón sin salida.
Algo asustado se intento alejar; pero era tarde ya lo había visto así que con esa masa viscosa lo atrapó.
Pensaba que era tarde, sería su fin.
Y todo por no tener un maldito poder.
—¡No hay nada que temer, por que yo estoy aquí!— una voz gruesa se escucho y antes de darse cuenta lo había salvado. Pero no de cualquier héroe, no, sino que del mismísimo All migh, el superhéroe N1. El cual había derrotado al villano con tan solo ¡UN GOLPE! Como era de esperarse fue rápido.
MADRE SANTA.
¡All migh lo había salvado!, era el mejor día de su aburrida vida.
No podía digerir bien lo que estaba pasando pero esta sería su única oportunidad para por fin dejar de ser un don nadie.
—¡All migh espera!— tenía que alcanzarlo, así que hizo un impulso y se sujetó con todas sus fuerzas a su pierna. Estaba cometiendo una locura pero no se iría sin por lo menos tener un autógrafo.
—¿¡JOVEN ESTÁ USTED LOCO!?— ¿acaso quería morir? Estaban a más de 14 metros sobre el suelo.
Pero aun así se sujeto con todas sus fuerzas.
Midorilla no se rendiría; era su ídolo después de todo.
Y algo angustiado All migh tubo que llevarlo, no quería matarlo soltando en el aire.
Cuando por fin reposaron en una azotea, el héroe pensó que ya todo había acabado; lo único malo es que ya no tenía tiempo.
Sé estaba transformando.
Izuku no tenía idea de lo que pasaba, estaba tan emocionado por haber sido rescatado por su héroe favorito que no se dio cuenta de que el símbolo de la Paz estaba hechando humo de su cuerpo.
Cuando se percató su cara de sorpresa no se hizo esperar, ¿que había pasado?, ¿donde quedó el hombre musculoso de dos metros con su enorme sonrisa?.
No entendía absolutamente nada.
All migh no tubo remedio que explicarle la situación al joven.
El cual escuchó atentamente sus palabras.
Después de que todo quedara aclarado Midorilla se atrevió a hacer una última pregunta.
— All migh ¿tú crees, que alguien que no posee ningún quirk pueda convertirse en un gran héroe? ¿Así como tú?.
El símbolo de la Paz se quedó un momento en blanco, analizando la pregunta, en su interior él sabía todos los desafíos que conllevaban convertirse en un héroe; y si de por si ya era difícil aun teniendo un kosei convertirse en uno, no veía mucha esperanza a un futuro muy brillante para aquel joven.
Lo mejor era mejor cortarle las alas desde un inicio para que no sufra más adelante.
— No.— así de sencillo una respuesta corta y directa, que decía tantas y a la vez ninguna cosa en particular; simplemente no, así de simple.
La realidad le vino como un balde de agua fría.
Respuesta equivocada.
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DEKU
FanfictionTodos le dijeron que no podía Que su sueño era estupido Que nunca se volvería un verdadero héroe Que se rindiera Era un miserable Un inútil un DEKU Era mejor que se rindiera Hasta ese día • Los personajes no me pertenecen. • historia basada en...
