Esperanza, viernes 19/07/2019
Estimado/a,
El primer Fanfic que leí era una historia escrita por mi prima. Una historia que nos introducía a ambas en una aventura con nuestros crushes de la época. Ya pasó mucho tiempo desde entonces y, desafortunadamente, ese Fanfic que no tenía más de cien páginas se perdió entre el pasar del tiempo y cambios de computadoras. Sé que existe una copia impresa por algún lado, si no es que mi prima la terminó por aniquilar por la vergüenza ajena que generaba, pero por el momento también está extraviada.
A pesar que dije que la historia daba toda la vergüenza ajena, y la daba; también le guardo un gran respeto y cariño porque gracias a la misma también comencé a escribir yo. Ese 'Fanfic' hizo que en mí naciera no solo el deseo sino la necesidad de crear mis propias historias. Como la autora era mi prima, mi personaje dentro de sus historias siempre se sentía secundario y, como la egoísta que a veces puedo ser, quería más protagonismo.
Esto me llevo a escribir mi primer Fanfiction. También trágicamente perdido entre mudanzas y múltiples computadoras, pero me acuerdo perfectamente de él. El título era 'Las locuras de Flor' y se trataba sobre una chica que se iba de vacaciones a la playa. Flor se encontraba con el chico de la escuela que le gustaba en el camino y se enteraba que iban al mismo destino. Aprovechando la situación, comenzó a tener citas con este. Sin embargo, a la vez que se daba cuenta de que no era tan agradable como soñaba cuando estaba en clases, conoce a este otro chico en la playa que es un total galán y el novio de sus sueños.
Ya se pueden imaginar el resto... Bla bla triángulo amoroso, corazones rotos, pelea por quien se queda con la chica que repentinamente pasa de nunca haber llamado la atención de absolutamente nadie a resultarle atractiva a estos dos chicos de en sueño.
Un dato curioso: Todo el cuento estaba escrito en Comic Sans color turquesa. Era una deleite para los ojos.
Pero sí, ese fue mi primer Fanfic que escribí y, sinceramente, no me arrepiento. Claro que en ese momento no sabía que se llamaban Fanfictions, así que le decía que eran cuentos. Hice muchos "cuentos" mientras crecía y hacerlos me hacía enamorarme más y más de la escritura. Amo escribir y creo que mi parte favorita del acto es que se siente como una máquina del tiempo personal.
Una vez que aprendí a guardar todos mis relatos y mantenerlos a salvo, acumulé múltiples de ellos a lo largo de los años. Ahora tengo una carpeta que se llama 'Cementerio de libros' en mi computadora (Y también en Google Drive) que se mueve conmigo sin importar que pase. Y, dios, sí que me la paso bien cada vez que me pongo a revisar qué hay ahí adentro. Por cada año menos que viajemos en el tiempo más aumenta la vergüenza ajena, pero también la inocencia. Puedo ver reflejadas en todas mis historias, Fanfic o no, como era yo en esa época. Qué ideas tenía del mundo, de la familia, de mis sueños, del amor... Tenía muchas ideas bizarras del amor, créanme.
Al principio, como nos habrá pasado a todos, la escritura no era mi fuerte. Marcaba todos los clichés de ser una autora principiante. Errores ortográficos, diálogos en los que no se entiende quién está hablando, problemas con la narrativa, etc. Pero da cierta satisfacción ver como a través de los años pasé de Guatemala a Guatemasomenos a Guatevamosporbuencamino. Escribir se aprende, como todas las demás cosas; por eso cada vez que alguien se acerca y me dice 'Soy malísimo/a escribiendo' le recomiendo que haga una de dos cosas: Escribir más o leer más.
Mi escritura mejoró mucho cuando comencé a darme cuenta que no tenía que subsistir de mi prima para consumir el contenido que quería. Gracias al maravilloso mundo del Internet ahora podía viajar a todos lados y leer a todo tipo de autores o autoras. Creo, aunque no recuerdo bien, mi primer Fanfic que leí online fue uno de Troy y Sharpay (Sí, shippeaba a Troy con Sharpay, no con Gabriela).
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Mi carta de amor al Fanfiction
FanfictionDurante la mayor parte de mi vida, escribir Fanfictions fue mi gran secreto. No compartía mis escritos con nadie, salvo con una sola persona. La sociedad insiste que escribir historias que involucran a personajes ficticios es algo que debería gener...
