-¡TIENE QUE ESTAR DE BROMA! -grité.
-Lo siento chicas, pero solo son 6 jugadoras, no son suficientes para armar un equipo, el director nos dio un ultimátum la ultima vez, y ahora nos ha pedido el campo.... Lamentablemente dice que el fútbol femenino no trae tantos patrocinadores como el fútbol masculino
-Mejor porque no va al maldito punto y dice que el piensa que no somos lo suficientemente buenas para el fútbol -tomé mi bolso de deporte, mi balón y me largué de los vestidores. No nos podía hacer esto, no estamos en el puto siglo 19 donde los mujeres sólo podían ocupar vestido y no podían votar ¡igualdad mierda!
Caminé por el largo pasillo hasta la salida hacia el campo, ahí estaban los jugadores tratando de quitarse el balón unos a los otros y lo mas sorprendente era que son ¡del mismo equipo! ... patéticos. Vi que el entrenador estaba cerca del aguacero, y me encamine hacia él.
-Entrenador disculpe....-el me miró sobre su hombro superiormente, yo solo lo ignoré, dejé mi balón en el piso. -Quisiera entrar al equipo de chicos.
-¿Qué tu quieres qué? disculpa, ¿escuché que querías entrar al grupo de chicos? -él se echo a reír y yo puse los ojos en blanco. ¡No!, diablos, todos los jugadores estaban viniendo hacia nosotros, genial, más humillación yupi.
-¿Escucharon chicos? Violet quiere entrar a nuestro equipo -ahora todos estaban riendo hasta mi novio Brad, tarado.
-¿y tu que te ríes Brad? -el paro de reír y puso cara seria.
-Amor no puedes entrar a nuestro equipo, podríamos lastimarte, ya sabes, nosotros somos mas fuertes.
-¿Me estas diciendo débil? -pregunté enojada. Ahora mismo les juro que les sacaría los ojos y los pelos de todo el cuerpo a estos idiotas... con pinzas, sufrirían y esa idea me gustaba.
-No claro que no, mira la verdad que una chica no puede ser igual de fuerte y...-hizo un pausa de 4 segundos pensando lo siguiente- buena que nosotros, porque tu sabemos, somos mejores que ustedes, no seas ridícula.
¿ACABO DE ESCUCHAR "RIDÍCULA"?, mi propio novio me acaba de poner en ridículo en frente de estos idiotas. Genial.
-¿así tan ridícula como nuestra relación? -reí - terminamos, Brad. -me encogí de hombros, levante el balón que estaba en el suelo con mi pies, y me fui.
