—Zeus hijo mío.—Vegetta apareció tocando la puerta de su hijo que estaba entretenido crafteando algunas cosas.
Él albino sonrió y abrió la puerta dejando a su padre pasar, estaba con una sonrisa triste.
—¿Que sucede papá? —preguntó sonriente.
—Yo...bueno, la cena estará lista en unos minutos cariño para que bajes.—dijo, Zeus asintió. Vegetta con ganas de llorar se acercó a su hijo y lo abrazó besando la coronilla del más pequeño— Te quiero.
—Yo también papá.—el chico se aferró a la espalda de su padre.
—Bueno, te esperamos en el comedor.
El adulto salió y caminó hasta el comedor donde se encontraba Willy con un rostro pensativo,
—No le he podido decir.—murmuró Vegetta— No tengo la fuerza para hacerlo.
—No importa, Vege, se lo diré yo.—respondió mirándolo con tristeza— Soy yo el que decidió esto después de todo.
—¿Por qué me haces esto ahora Chiqui? En serio ¿que hice? ¿Que hice para que tomaras esa decisión? —el oji-morado se sentó en la silla que estaba al lado de Willy, cubrió sus ojos con frustración. Las lágrimas no tardaron en salir a borbotones.
—Vegetta.—tomó las manos contrarias acariciando estas— No quiero verte así, en serio, lo siento, lamento todo lo que he hecho.
—Willy no te disculpes.
—Vegetta.—Willy tomó el rostro del mayor entre sus manos— Lo siento en serio, me duele el verte así y es mi culpa, el día que nos casamos prometí no hacerte daño y ahora lo estoy haciendo.
El azabache miraba el rostro de su aún esposo, estaba igual que él, solo que no estaba llorando.
—Willy, concedeme algo antes de decirle a Zeus.—pidió sujetando las manos de Willy.
—Dime Vege.
—¿Podrías darme un beso?
El albino lo miró dudoso, a pesar de que ya no amaba como antes a Vegetta, era lo menos que podría hacer.
—Yo...es lo menos que podría hacer.
Los dos juntaron sus frentes mirándose, a pesar de que Willy no sentía nada, un beso era lo menos que le podía dar a Vegetta como última despedida.
Vegetta unió sus labios dándole un leve beso al oji-verde, intensificandolo pero sin querer pasar a nada más.
Al quedarse sin aire se separaron, el mayor aún mantenía su mirada vacía.
—Lo lamento.—dijo Willy— Te estoy haciendo daño cuando prometí que no te haría daño nunca.
—No tienes que disculparte, de alguna manera pensaba que en algún momento esto iba a pasar.
—No es excusa para que te pida el divorcio.
—¿Qué?
Ambos adultos se levantaron sorprendidos de sus asientos mirando hacia la entrada del comedor.
—Zeus.—murmuró Vegetta— Cariño, pensé que bajarias más tarde.
—Terminé de craftear las cosas que necesitaba y los guardé en mis cofres.—explicó— ¿Que quisiste decir con divorcio papá Willy.
—Zeus, te lo íbamos a explicar ahora.—Vegetta se acercó a su hijo— De eso quería hablar contigo.
—Por eso estabas raro.
El menor miró al de mirada esmeralda, tenía ganas de llorar. Debía estar soñando, sí, era una pesadilla, solo una pesadilla y en cualquier momento sus padres lo despertarían con besos y abrazos.
Pero la mirada de sus padres no ayudaba al tratar de convencerse de aquello, las lágrimas de a poco comenzaban a bajar, demostrando todo lo que sentía en aquellos momentos.
—¿Es mi culpa? —preguntó— ¿Me dejé ver? Salí un momento, estaba aburrido en casa y, y...—la respiración agitada le estaba impidiendo hablar— Juro que no lo volveré a hacer, por favor no se separen, no haré nada que los moleste, seré un mejor hijo pero no se divorcien.
Los adultos miraron sorprendidos a su único hijo, no podían creer todo lo que decía.
—Zeus...
—De primeras, ¿Por qué me esconden? ¿Hice algo mal? ¿No debí nacer? —preguntó sorprendiendo aún más a sus progenitores.
—Nunca digas eso hijo, eso no es la razón de nuestra decisión.—habló Willy— Zeus no vuelvas a decir eso otra vez, por favor.
—Yo...yo...
Salió corriendo de la casa, salir por la puerta de piedra no era una opción, tenía reconocimiento facial y era de Vegetta, rápidamente optó por subir el muro y saltar, a pesar del dolor que sintió al caer siguió corriendo por las escaleras y salir al bosque que rodeaba la entrada de la gigante construcción.
Los adultos reaccionaron de inmediato a seguirlo mientras gritaban su nombre, lo habían perdido de vista en el bosque.
—Tú buscalo cerca de tu casa árbol, yo iré al pueblo.—indicó Vegetta.
—Llámame si lo encuentras.—pidió Willy.
—Claro que lo haré Chiqui.
Mientras tanto, los pueblerinos veían al chico albino de ojos verdes con intriga, nunca lo habían visto.
Zeus caminaba sin rumbo tratando de esquivar a cualquier persona que se le quería acercar. Por mirar el suelo no se fijó que había alguien delante suyo, provocando que lo empujara.
—Disculpe, no estaba mirando al frente, no volverá a pasar.
—Oh, claro que no volverá a pasar.
Zeus miró a la persona que había empujado, su tono de voz había sonado tenebroso y su sonrisa era macabra. Los nervios del adolescente comenzaron a consumirlo.
—Yo, debo ir con mis padres.
Cuando dió la vuelta sintió como aquel hombre lo tomó del cuello de su chaqueta tirando de ella.
—¿Señor? —trató de zafarse de las manos de aquello hombre pero no lo logró debido a la fuerza que poseía— ¡Papá Willy! ¡Papá Vegetta! ¡Ayuda!
En ese momento aquel hombre soltó de inmediato al niño.
—¿Puedes repetir el nombre de tus padres?
—Mis padres son Guillermo Díaz, más conocido como Willy y Samuel De Luque o Vegetta.
—Vegetta me va a cagar a piñas.
En ese momento Vegetta llegó junto a su hijo sonriendo con alivio al ver que estába bien, pero su sonrisa se esfumó al ver con quien estaba, no es que le cayera mal Lolito, pero si tenía miedo de lo que pudo haber hecho si no llegaba a tiempo.
—¿Que haces con mi hijo, Lolito?
—Primero, no sabía que era tu hijo, segundo que lindo hijo tienes, pero se parece a Willy.
—Es porque de tiñó el cabello.
—Aún así ¿Por qué nunca lo presentaste?
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Dibujo hecho por All_of_saku, pueden encontrarla así en Instagram y Twitter, dibuja muy bonito y tiene diferentes fanchilds de los ships de Karmaland.
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Another Love
FanfictionZeus veía como su padre Willy caminaba junto a una mochila saliendo del que antes era su hogar, él estaba al lado de su padre Vegetta mirando desde arriba de la muralla después de que el oji-morado le abriera la puerta con el escáner de retina. ─¿M...
