"Todos padecemos esta enfermedad, pero estamos tan ocupados disfrutandola que no nos damos cuenta."
-Es repugnante.
Dice ella, cansada.
-Es imposible que la humanidad aún no se de cuenta, ¿cuándo se quitarán la venda de los ojos?, hemos sido engañados por una rara enfermedad, que mientras se apodera de nuestros sentidos, se vuelve más fuerte, empeora día con día, semana tras semana, año con año. A menudo veo como este terrible y fastidioso estado de salud, vuelve locas a las personas, amores imposibles, relaciones interminables, besos robados, sonrisas que se escapan, llantos provocados, frustraciones, infinidad de síntomas que presentamos de distintas formas a los cuales les otorgaron el nombré de sentimientos y emociones, ingenioso ¿no?
Se pregunta, mientras mira al vacío y es acariciada por el viento e inundada por la soledad.
-Y no sólo eso, está sobrepasando los límites, esta llegando a mayores, violaciones, secuestros, inconformidades... Es desagradable.
Pero disfrutamos tanto esta enfermedad que incluso nos contagiamos, traemos al mundo más humanos, la celebramos. Nos emociona tener un año más con ella, como si fuese un triunfo, le agradecemos y pedimos a un ser divino, más de ella.
Hecha un vistazo
-Me alegra estar sola, sino ya estaría señalada por estar a favor del aborto y si no es suficiente, juzgada por pensar diferente.
Suspira y sonríe.
-Tanto la anhelan, que cuando estan por curarse hacen lo posible por seguir enfermos, por seguir "vivos", la enfermedad lleva ese nombre, vida.
Vivir, es la enfermedad más extraña que he conocido y aunque algunos se acostumbran a ellas otros deseamos curarnos, lo fantástico de esta rara enfermedad es que tiene cura, la muerte.
Nosotros podemos esperarla o causarla.
Lo dice lanzando una moneda al aire, dejando al azar una decisión tan importante.
Ella se curó.
