Capitulo 1

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Tanatos resopló al ver como una de las Keres reía de emoción señal de que alguien mas había muerto de forma horrible, no es que los fallecidos le dieran pena, ya hacia tiempo que no sentía pena por aquellos que abandonaban el mundo de los vivos, simplemente es que al representar la muerte no violenta no entendía el deleite de su compañera.
-Ey alas de cuervo!-llamo la Keres antes de echarse hacia atrás su melena de oro.
-No me quieres llamar por mi nombre, eh Letus?

-No-dijo sonriendo de oreja a oreja-has visto a Tenebrae?No la encuentro por ningún lado.
-No la he visto desde que a ido a ser ella- Letus arqueo las cejas - se a vuelto a saltar las regla y a ido a el valle de la sombra.

Letus suspiro

-Siempre igual, voy por ella, bienes?
-Al reino de una de las mas crueles estirpes de Eris? No gracias.
-Vale-Tanatos la miro como diciendo" ya esta? tan fácil?", Letus contuvo una sonrisa y aclaro- lo mas probable es que me pueda topar con alguna de las vampiras que viven ally comiendo - cambio su tono a uno burlón y añadió- y como se lo sensible que eres con las muertes violentas mejor que no vengas no sea que te nos vallas a derrumbar.

Tanatos apretó los dientes con furia, Letus contuvo nuevamente una sonrisa y al minuto los dos se encontraban a dos minutos a pie de la frontera entre el valle de las sombras y el suyo.
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Loyaute entro sonriente al invernadero donde su amiga y protectora disfrutaba de el aroma de los jazmines mientras teñia los petalos grisáceo que tenían las rosas de ese reino con la sangre de la ultima captura que habían conseguido.
-Malice- ella se giro para mirarla con una sonrisa tan hermosa que envidiaria hasta Afrodita, mientras dejaba el cubilete con la sangre sobre la mesita de cristal- se dirigen hacia allí.
-La habéis dejado donde os dije?-Loyaute asintió con sonrisa de niña buena, sonrisa que le había salvado de mas de un lío aunque de niña buena solo tenia aquella tierna sonrisa-excelente, dile al resto que se preparen, en cuanto lo allá atrapado han de partir.

Cuando se disponía a irse vio algo enredado en una de las sillas, un quintral, de llamativos petalos rojos que borraba desde el suelo de tierra oscura y hojas secas.
-Ya brotan- dijo
Malize se levanto sonriente de la silla, se acercó y acaricio los petalos con cariño, como si de un gato mascota se tratase.
-Si la sangre de ese acto tan cruel a echo esto la de la vida cumplirá nuestro sueño.

La tortura de Tanatos.Stories to obsess over. Discover now