C-1: Putos chismes

17 1 0
                                        

Otro día como cualquier otro, o eso parecía. Pero justo al pasar por esa puerta de cristal, que por cierto estaba sucia, como era costumbre de los limpiadores del lugar, que dejaban cada lunes la puerta hecha un desastre.
Nada más pasar, ya me estaba arrepintiendo de haber entrado aquí y de haber tenido la estúpida idea de que este iba a ser un día como cualquier otro. En la entrada de la comisaría estaban dos agentes cuchicheando y riéndose, contándose cualquier chisme, el cual no me importaba absolutamente nada, porque si algo odio, es los cotilleos y los odiaba mucho más estando aquí. Estábamos en un centro comisario por dios, no en un instituto teniendo 14 años y contándonos todas las tonterías que hacía nuestro compañero de mesa. Pero debe ser que yo soy el único loco que piensa así en toda la comisaría.
Fui directo a mi oficina, intentando con todas mis fuerzas no ponerme a gritar a todo el mundo y mandarles a hacer su trabajo, en vez de estar riéndose de vete tú a saber el que. Abrí la puerta marrón oscura y con unos pocos abollones por un problema que ocurrió con un delincuente hace unos pocos meses, pero eso no importaba ahora mismo. Me deje caer en la silla, ya me encontraba cansado y no llevaba ni siquiera una hora aquí dentro. Al poco de acomodarme en la silla blanca, vieja y ruidosa que tengo, encendí la chatarra que me daban por ordenador, paso Lola, una gran compañera de aventuras y una increíble amiga. Lola era una mujer preciosa, con unos rasgos exóticos deslumbrantes, con cuerpo bien desarrollado, delgado y un poco musculado. Llevaba un pelo castaño claro, ondulado y que se movía cada vez que una pequeña brisa entraba desde la ventana. Llevaba el pelo atado en una trenza de caballo por lo que parecía e iba vestida con una sencilla y colorida blusa de flores y unos vaqueros azules rotos. Unos zapatos marrones sencillos y por lo que parecía un poco desgastados. La verdad que iba bastante bien vestida en mi opinión.
-¿Te gusta lo que ves?- pregunto con una sonrisa burlona
-Buff, me estás poniendo y todo- dije siguiendo su broma
-Pues, ahora no podemos Nathan, pero si quieres cuando se acabe nuestro turno ya vemos que hacemos- contesto con un tono de voz atrevido y divertido a la vez.
Soltamos una gran carcajada los dos. Y la dije:
-De verdad, que yo no sé qué voy a hacer con las ganas que tienes de tirarme a la cama eh- la conteste recuperándome de la risa de antes
-No creo que puedas alguna vez acabar con esas ganas-
-dios…- conteste con una pequeña sonrisa
-Pero a ver, dejando coñas aparte ¿Qué hace que una bella dama como tú venga por mis aposentos?- la pregunte
-Pues te tengo qu…-
-Dime por favor, que no es por algún problema del ingreso de la señorita García en la cárcel de máxima seguridad, porque ya estoy muy cansado de decir que es la mejor opción para una psicópata como ella- La suplique
-Jajajaj, no te preocupes por eso, ahora mismo seguro que la señorita García está siendo registrada intensamente, ya me entiendes- contesto con una leve risa
-Eso espero la verdad-
-Pues mira vengo a cont…-
-¿No será lo del cotilleo no? Porque si es así, prefiero que no me lo cuentes ¡Ya sabes que odio los cotilleos!- la volví a cortar
-Créeme, sino fuera obligatorio que te enterarás, no te contaría nada, pero para tu desgracia, es obligatorio-
-Si es obligatorio, tiene que ser importante. Cuéntame pues ¿Qué ocurre?- pregunte mostrando interés por una vez en mi vida, en uno de los cotilleos que se contaban por aquí.
-Pues va a volver Garrett después de estar 2 años, trabajando con la mafia china- dijo con gran ilusión
-¿eh, no te importa?- pregunto viendo que ni siquiera había movido un solo pelo de la ceja al contarme esa “maravillosa noticia”
-La verdad es que ni siquiera se quién es ese tal Garrett del que me hablas- dije centrando me en lo verdaderamente importante. Mi trabajo.
-Bueno… es normal que no sepas de el, se fue justo cuando tú entraste aquí y la verdad que no se ha vuelto a hablar sobre el…- dijo
-Ajam, que pena…- dije solo por decir algo
-Si…- contesto pero parecía que estaba metida en sus propios pensamientos
-¿Lola?
-¿Lola?
-¡Lola!
-¿¡Eh?! Dime
-¿Por qué está tan importante ese tal Garrett?
-Pues mira, hace unos pocos años, mas o menos, unos 10, en este barrio había una gran mafia, la cual tenía horrorizada y sucumbida a sus servicios a todo la ciudad, entonces Garrett junto a algunos de sus compañeros ingresaron aquí como agentes secretos principiantes con la misión de eliminar al jefe de la mafia. Y Garrett fue el único de todo su equipo que consiguió con creces ganarse la confianza del jefe de la mafia y obviamente consiguió aniquilar a toda la mafia. Por eso es un gran agente, al cual no solo los policías le tienen cariño sino que casi todo la cuidad le aprecia. Además que es un chico maravilloso que siempre está dispuesto a ayudar a los demás y que trata a todos con amabilidad.
-Wow, me sorprende la verdad ¿Cuántos años tenía el cuando ocurrió esto?- pregunte con curiosidad
-Pues creo que tenía 2 años más después de haberse sacado el título de agente secreto. Así que tendría unos 25 años- contesto aclarando mis dudas
-Wow, estoy sorprendido la verdad- dije mientras seguía mirando el ordenador
Después de todo esto, no pasó nada más interesante, más que el chisme del Garrett por todos lados. Pero en mi cabeza solo pasaba la pregunta de quien era ese tal Garrett. Y si era verdad todo lo que decían de el.



The Fire In MeStories to obsess over. Discover now