Calor sofocante.
Caminos de tierra.
Muerdo el polvo otra vez.
Otra vez desierto.
El pasado sigue ahí;
donde lo deje la última vez.
Estoy tiñendo el presente del color más oscuro que sé.
Una voz desilusionada me grita:
-¡No otra vez!
-¡Felicidad! ¿Dónde?
No puedo distinguir.
Era tan satisfactorio verte tratar de ser infinito.
Ahora, desconozco
donde el tiempo te llevo.
Donde nos llevó.
Donde nos lleva.
(🌵)
