Había fuego por todos lados, hombres, mujeres y niños llorando. La zona de los hogares de la manada estaba hecha pedazos, todo lo que habían construido con esfuerzo estaba ahora destruido...
Con tan solo doce años de Él pertenecía a la guardia lobuna y defendía a los suyos con valentía y ferocidad, enfrentaba a sus enemigos valiéndose de su gran fuerza y rapidez, ya que siendo hijo del rey y de la princesa poseía en sus venas la sangre más pura que lo hacía diferente a su manada pero igual a los de su clan real.
El terreno en donde se situaba la manada en defensa estaba lleno de cadáveres en forma lobuna y humana de ambos bandos. Todo se definía en aquella batalla en la cual se pregonaba el lema "asesina o serás asesinado".
Las mujeres y niños que no habían podido llegar aún al refugio, corrían intentando defenderse con sus armas, los hombres transformados en feroces lobos atacaban a todos aquellos que osaban siquiera ver con malas intenciones a sus familias.
Él se encontraba corriendo hacia el palacio en forma de lobo, sentía que algo andaba muy mal, sentía sus músculos contraerse, parecían desintegrarse pero seguía corriendo hacia allí, corría rápido, más rápido cada vez, las calles de la ciudad se elevaban hacia la montaña donde se situaba el enorme palacio. Es allí donde debía estar su madre y su padre, en la cámara secreta que tenían en caso de que cosas como estas ocurriesen, pero claro, conocía bien el carácter de su madre y no entraría allí a menos que él estuviera con ella y su padre que estaría con ella sin importar lo que pasase, esto lo tenía preocupado a niveles infinitos. No quería que por su culpa ocurriese algo peor, algo que no superaría.
Al ver las grandes puertas del edificio transmuto e ingreso en el sin un solo sonido, con las puntas de las orejas levantadas en señal de profunda concentración , paso primero al lado derecho de la casa que estaba pintada de un brillante color marfil, no encontró ni rastro de sus padres allí, entonces paso al otro lado, donde se encontraba la biblioteca pero tampoco había nada, con el miedo corroyendo su ser, fue a ver todas la demás habitaciones del piso de arriba, no obteniendo resultados en su búsqueda. Estaba asustado, no sabía muy bien que haría, su mente creaba todo tipo de situaciones y bajó las escaleras con pensamientos llenos de preocupación y frustración mirando fijamente al pasillo que dirigía a la parte posterior de la casa en donde debería estar el escondite real... desde el mismo sitio en el que se encontraba intentaba ver algo más que sombras que se desfiguraban a su vista, algo que le diera una pista de donde podría encontrar a sus padres. Por más cuidadoso que se había comprometido ser sus pisadas se podían escuchar resonando en el salón, intento calmar su respiración descontrolada e irregular mientras más se acercaba a la habitación refugio pero no logro hacerlo bien con lo que se encontró, se congeló viendo como las puertas de acero puro habían sido arrancadas de sus bisagras. Pudo vislumbrar hilos de sangre que se dirigían al comedor y aún en su perplejidad siguió el caminillo de sangre encontrándose con la escena más grotesca de su vida, más de veinte miembros de su manada estaban allí, muertos y desangrados, a más de uno le había tocado la mala suerte de morir con los miembros separados y supo que fueron los que más resistieron al ataque. Escaneo todo el lugar buscando alguna señal de vida pero no había nada, todos estaban muertos, ya se estaba dando por vencido, estaba al borde de la desesperación, lágrimas lograban salirse de sus preciosos ojos amarillos, tan extraños como extraordinarios, todo aquel que los vieran quedaban encantados...pero en estos momentos no, no ahora que la desesperación lo estaba consumiendo. Cayó de rodillas ya no teniendo más que hacer, no encontraba a sus padres en su propia casa, que más podía pensar que no fuera la muerte de aquellos que más amaban ¿Cómo podía el siendo apenas un niño sobrellevar todo aquello?
En medio del dolor y frustración lanzó un potente grito que resonó por todo el palacio, haciendo templar los vidrios de las ventanas, más lágrimas corrían por su rostro infantil contraído por el sentimiento de pérdida, todo lo que amaba estaba destruido... Escuchó como alguien ingresaba a la sala principal, su lobo templo de ira en su interior aullando por salir, solo algo tenía en mente y eso era que si no había podido salvar a su familia los vengaría a todos. Avanzó a grandes zancadas hacia el salón, listo para atacar, listo para arrancar acá parte de su oponente cuando algo lo detuvo, fue la sorpresa de ver que quien ingresaba a la casa era su padre, su padre buscando algo, buscándolo a él.... soltó todo el aire que no acecho. Lobos que empezaron acorrer hacia ellos, preparando sus fauces para dar fin al rey y su familia. Atacaron al rey al mismo tiempo en el que su madre se lanzaba desde lo alto como un ángel vengador para defenderlos. Las desventajas eran obvias y las posibilidades de que el rey saliera airoso de esa batalla eran escasas, su esposa blandía una espada que él le había regalo ya que a ella le encantaban las armas, raro para ser una princesa pero le encantaba mientras atacaba a sus enemigos le fue imposible pensar en todo lo bueno que habían pasado juntos, su primer beso o el nacimiento de su hijo, momentos que el atesoraría toda su vida, amaba a su hijo y tanto a esposa, no los dejaría ir tan fácilmente así que con en el cansancio extremo sobre los hombros y la imagen de la guerrera más hermosa del mundo atacó con más ferocidad y mató al enemigo, él que solo pensaba en su familia así que fue al rescate de su amada y grito a su hijo a que se resguardar en lo alto del árbol y en total shock el obedeció y su madre lo siguió pensando que ya había acabado, quedaba un solo lobo, estaba herido así que su esposo podría con el sin necesidad de respaldo, subió detrás de su hijo tratando de tranquilizarlo, diciéndole que todo estaría bien pero ninguno de ellos se esperó lo que paso, el lobo herido no ataco sino que aulló con una potencia que sabían que era una llamada, estaba llamando a más. El rey se percató y ataco a su cuello y lo silencio, fue demasiado tarde. Los demás lobos aparecieron después con ojos rábicos, corrieron hacia el rey, atacaron todos a la vez. Eran demasiados se dio cuenta la princesa, su corazón lleno de dolor, su esposo estaba muriendo, se giró hacia su pequeño hijo, que sería de él se preguntó.
-Cariño, tu padre me necesita... todo estará bien, mamá se va a ir y tú te quedaras aquí, sin hacer ruido, mamá siempre estará contigo. Te amo mi pequeño... no mires- dicho eso se lanzó desde las alturas por segunda vez y al ver tan horrible escena su corazón se estrujo con rabia y sacó a su bestia interior, mató a más de la mitad con ataques precisos, con movimientos rápidos defendiendo con rabia y valentía lo que amaba, al estar siendo salvado por su amor el rey sentía sus fuerzas renovadas y pudo zafarse del que lo aprisionaba pero al dar media vuelta para acabar con su enemigo un sentimiento nuevo lo inundó, uno que provocaba mucha agonía, cayó al suelo de rodillas y giro para ver que sucedía para tratar de entender, su amaba estaba haciendo de escudo entre el enemigo y él , su propia espada que había dejado tirada y abandonada por ahí estaba atravesándole el pecho, el asesino se burlaba de ellos con una risa estúpida y macabra, el brillo en la mirada perdida de ella se esfumó mientras sangre salía de su boca, ella lo observo fijamente y con una última sonrisa y una mirada a su niño en lo alto se dejó ir a las nieblas de la oscuridad... el rey perdió el control poco después, masacró a todos con la crueldad de quien había perdido y luego de terminar miró que su hijo estaba junto a su amor, la veía como si no pudiera creer lo que estaba observando, como si estuviera demasiado perdido como para entender y luego de esa pérdida llego a encontrar la iluminación, el entendimiento de que perdió su corazón, lloró y huyó. Él rey no supo que hacer, tan solo observo como se alejaba entre los árboles, tal vez podría ir luego tras él.
-Eliam...- susurró y se dejó caer al lado de su único amor.
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Hola!
Antes que nada estoy muy contenta de que hayas llegado hasta aquí🙀, como esta es mi primera historia es muy emocionante!
Gracias por leer💓 por favor dale a la estrellita y comenta para crecer juntos y hacer de esta historia una gran historia💓
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Rey Eliam.
WerewolfTras la muerte de la persona más importante en su vida y de abandonar el puesto de príncipe en su manada, Eliam, un joven hombre lobo lleno de culpa y dolor vuelve a su antiguo territorio para poder despedirse de esa persona "por primera vez" y así...
