||Kathrina||
Estaba regresando despùes de haber cumplido con la misiòn que mi padre me había dejado. Arreglar las cuentas con los estupidos e idiotas del Est, ese cartel no durarìa si continuaba a enemicarse los otros carteles.
Ser la hija y futura sucesora del mayor cartel de latinamaerica no es fácil, pero sè que he nacido para esto. Desde siempre me enseñaròn a disparar, a defenderme y atacar, a engañar y manipular. Soy la unica mujer que tiene palabra y que respetan, no soy como las débiles que se dejan controlar por los estupidos machistas de ester cìrculo.
Mi padre se encontaba en su oficina, en pleno centro de New York, había decido transferir la sede de operaciones de México a USA, queria mantener su buena fachada con sus amigos politicos y de gran influencia. Había comprado uno de los edificios mas lujujos y modernos de toda la ciudad, con mas de 100 pisos, todo para demostrar su poder y que no le tenía miedo a nada.
-Regresè padre-
-Muy bien 2, ¿Completaste la misiòn?- ese era mi nombre en codigo, mi padre no quería nadie dentro la organización supiera mi verdadero nombre, era demasiado peligroso y estupido revelar el proprio nombre mientras trabajas con drogas. Como el siempre dijo: "Saber es poder. Y tu nombre vale mucho".
-No estaría aquì si no fuera asì-
-Entonces puedes retirarte, anda con Nathaniel, te esta esperando para entrenar. Mañana te darè nuevas instrucciones-
-Entendido-
Mi padre nunca fuè muy cariñoso conmigo, no que yo recuerde, desde que muriò mi madre dandome a luz dicen que se volvió màs frìo y calculador; claro nunca me ha faltado nada material, siempre las mejor cosas, la mejor ropa y la mejor educaciòn pero nunca me he sentido amada, siento que solo soy una pieza de ajedrez en su partida contra el mundo, siempre haciendo todo lo que el dice, la unica persona con quien he podido experimentar afecto es mi mejor amigo Nath, amigos desde siempre. Núnca voy a olvidar cuando tenia solo 4 años y vì a ese niñito rubio con enormes ojos verdes que se escondia detràs de las piernas de su madre, mientras mi padre los recibía en nuestra mansión. Me acerquè a èl y le invitè mi paleta de caramelo, era la primera vez que veia otro niño y queria hacerme su amiga costase lo que costase, en un inicio cogiò la paleta y se fue ignorandome pero sabia que estaba feliz; cuando los días pasaron el continuaba a regresar con su madre y yo luchaba para volverme su amiga hasta que lo conseguì. Núnca pierdo. Ahora somos mejores amigos y es èl quien nunca me deja en paz.
-Hola Nath! Ya estoy aqui!!! Si supieras lo que pasò jajaj estoy muerta-
-Kath!!! ya era hora! Me estaba preocupando -
-Nath no me puedes llamar asi aqui! Sabes muy bien que a mi padre no le gusta-
-Lo siento...Tienes razon. Cuéntame que pasò? Y apurate vamos a entrenar-
-Nada de que, la misma historia de simepre con los del Est. Y claro que vamos a entrenar! te voy a patear el trasero! jajaja-
-Como si pudieras, ya no somos niños, ahora soy mucho mas alto que tu enana! jaja-
-Por favor, si yo soy enana que mido 1,76 ¿como esta el resto del mundo?-
-No me importa el resto del mundo-
-Mucho hablar y poco actuar, muestrame lo que tienes-
Fuimos a entrenar al gimnasio privado de mi casa que se enconraba a unos 30 minutos de la ciudad. Claramente ganè yo, Nath es muy inteligente y fuerte pero lo conozco demasiado bien y sè cuales van a ser sus movimientos, su mirada traiciona lo que dice su corazòn y mente. Siempre tuve este don para leer las personas y no ser leida, un punto a mi favor.
Después de entrenar me metí a la ducha, necesitaba un buen baño caliente para relajarme. Al salir vi en el espejo el tatuaje en mi espalda, una pequeña rosa negra en la parte en alta derecha, La Rosa siempre ha sido el emblema de mi familia, transmitido de generación en generación.
Al bajar vi a Nathaniel en plena sala solo con la toalla en la cintura que dejaba ver todos sus abdominales.
-Oye cúbrete-
-Kath no exageres soy yo, es que no tengo ropa limpia la olvidé-
-Me sacas de quicio, eres el de siempre. Recuerdo que hace unas semanas dejaste una mochila con tu ropa en la habitación de huéspedes, anda de seguro ahí encontrarás algo- Siempre hacía lo mismo, le encantaba mostrar su cuerpo y caminar semidesnudo por mi casa, somos mejores amigos y tenemos confianza pero no somos unos niños y verlo así es raro....sin nada.
-Kath hoy me quedo a dormir, mañana te tengo que acompañar donde tu padre para las nuevas instrucciones-
-Mejor múdate, siempre estás aquí jajaja, prácticamente tienes tu cuarto.-
-Sabes que no me gusta dejarte sola, no después de ese día-
-Tranquilo Nath, me puedo cuidar sola-
Hace unos años cuando solo tenía 14 y Nath 16, los dos nos encontrábamos en la mansión estábamos haciendo una pijamada, pero como siempre iniciamos a discutir , solo porqué yo quería irme al baile de promoción con Caleb Morgan, un chico guapo que me había invitado pero que Nath al parecer lo odiava. Nos peleamos así que Nath decidió dejarme sola en la mansión y largarse, se subió a su Mercedes gritándome y se fue. Poco después mientras estaba terminado de ver una película escuché unos ruidos extraños que provenían desde la cocina, pensé que era simplemente mi gato Salem pero cuando me acerqué a ver que estaba sucediendo me encontré con un hombre con una pistola, estaba segura que iba a morir. Gracias a Dios Nath había olvidado las llaves de su casa y había regresado justo a tiempo, mientras el hombre me apuntaba la pistola a la cabeza preguntándome donde se encontraba la caja fuerte, Nath entró a escondidas a la casa cogió un cuchillo y le cortó la garganta al hombre. Ese fue el día donde descubrí en que trabajaba mi padre y los enemigos que tenía . Ese hombre quería la caja fuerte para poder coger unos documentos y extorsionar a mi padre. Después de ser casi asesinada cambié, decidí volverme fuerte y no permitir nunca a nadie de dañarme, Nath prometió nunca más dejarme sola y estar siempre para mí, yo me sentía culpable, por mi culpa había asesinato una persona, lo que no sabía es que no era la primera y mucho menos la última.
-Bueno ya es tarde vamos a dormir, mañana tenemos que estar a las 6 am donde tu padre-
-¿Porqué tan temprano?-
-Mañana lo descubrirás gatita- Se refería a mi pijama de gato.
-Oye, no te burles de mi pijama- No era mi culpa que me encantaran los felinos, tan sigilosos con unos ojos que te encantaban.
-Bueno... yo me voy a dormir, descansa Kath, sueña con...-
-¡Hasta mañana!- Me acerqué y le dì un beso a la mejilla- Te quiero-
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Bueno este fue el primer capituló, que les parece?
Me llamo Stephanie y soy nueva, me encanta escribir espero que se integren y disfruten de mi historia.
ŞİMDİ OKUDUĞUN
Poder o Amor. Juego fatal
RomantizmElla es cruel, fuerte y frìa. Lo aprendiò desde pequeña, ella tenia y tiene un destino. El no confia, cumple todos sus objetivos , una mision despùes de otra. Un hombre fantasma que se encuentra con la futura governante de un imperio ilegal. ¿Qu'pa...
