Un nuevo día sin sonrisas. Me levanto sin ruido, pues mi cuerpo es como si no tuviera alma, y la verdad es que no me importa, no me importa nada. Me sirvo el café de todas las mañanas con la compañía de Ruffy, mi perro. "Hay tanto silencio en estas cuadro paredes", pienso. Y entonces decido encender el telefóno después de un mes sin saber nada de él.
17456 mensajes con 70 conversaciones. Qué brutalidad, pero sinceramente es normal que tenga tantos mensajes. Aunque pensandolo mejor, no sé por qué narices abrí WhatsApp, pues todos ponían el mismo mensaje "Estoy contigo, Amy.". No fue de buen gusto responderles, pues estos temas son tan delicados como el hielo, y me es imposible no forzar una sonrisa en estos momentos. De todas formas, la simulé. De repente, me llegó el mensaje de mi querida amiga Rhona.
Rhona: "Hey Amy, hace meses que no sé de ti! Quieres que quedemos? Sabes que siempre he estado contigo y lo estaré. Hoy a las 7:00 PM en la cafetería de siempre. Un abrazo tía!"
Amy: "Tía, ya sabes como estoy y que no me apetece absolutamente nada.. Mañana quizá me apetezca..."
Rhona: "¡Vamos tía, siempre me dices lo mismo! Sé perfectamente que es un tema delicado pero tienes 25 años, ¿acaso vas a desperdiciar tus pocos años de juventud así?
Amy: "Pero... pf."
Rhona: "Me da igual, te espero a las 7:00 PM y te estaré esperando hasta las 12:00 PM. Tu sabrás."
Supongo que me comprometía a ir y tenía que ir, ya que no podía dejar de lado a una amiga como era Rhona. Es más, desde el funeral de James, no he vuelto a saber nada de ella y necesito que me cuente qué tal le va la vida.
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Me puse lo que pillé rápido en el armario: pantalones vaqueros ajustados, unos botines negros con un poco de tacón, una blusa color verde pistacho y mi chaqueta de cuero negra. También me pinté un poco los labios de color rojo y me puse el rímel en las pestañas.
Estuve esperandola como quince minutos, he de decir que Rhona era muy tardona ya que siempre quedabamos a en punto y solía retrasarse unos quince minutos. Aún así, esto era una excepción. Cuando llegó, nos abrazamos muy fuerte pues cuando terminó el adiós a James, me fuí inmediatamente a casa y no quería saber de nadie. Quería aislarme, que el tiempo me consumiera, que dejara llevarme. Sé que muchas personas se preocuparon por mi desaparición acerca del mundo, ya que estuvo aislada dos meses. Mis padres me llamaban y eran los únicos que sabían cómo estaban, me visitaban y me hacían compañía. Mis dos hermanos, Andy y Nicol, también me sacaban a dar un paseo para que me despejara, pero no me sentía agusto dejando la casa sola.
- ¡Hola, Amy! Hacía tiempo que no te veía, ya no pasas por la cafetería. ¿Qué tal estás? - Dijo Sam, el camarero. Sam iba con nosotros a la universidad y supuse que se había enterado de lo que pasó. Sin embargo, no quería que me lo recordara e intentaba hablar seca con él. - ¿Qué os pongo?
- Lo de siempre, Sam. Gracias. - Dijo Rhona. - Amy, ¿has visto lo guapo que está Sam? Comparado con el acné que tenía en la Universidad... Madre mía... - Dijo suspirando cuando éste se fue.
- Rhona nunca cambias ¿no? - Dije riéndome un poco.
- Ja, ja, ja, ja, ja... Yo sé que tu también piensas lo mismo, Amy.
- Dos cafés para las dos preciosidades de la cafetería. - Sam esbozaba una sonrisa al mismo tiempo que lo decía. - Por cierto Amy, no quiero ser aguafiestas pero... De verdad, lo siento por lo de J...
- Tranquilo Sam. Estuve demasiado tiempo aislada y es normal que no me lo dijeras en su mismo día. - Sabía que me lo iba a preguntar, sin embargo no quise responderle mal pues yo sabía que no pudo ir al funeral por cuestiones personales.
- Pensé que te podía molestar, pero mejor decirtelo tarde que nunca, ¿no? James era un hombre de diez.
- No hace falta que me lo digas Sam... Lo sé... Lo sé perfectamente. Y aún lo es.
- ¡Sí, claro que sí! Pero no nos pongamos tristes ahora. - Dijo Sam eufórico. - Hoy celebro una fiesta aquí en la cafetería, nos juntaremos el grupito de la Universidad, ¿te tengo incluida en el grupo?
- Creo que sí pero no ví el grupal, pasé de los 700 mensajes que mandasteis. Y no sé si podré... la verdad.
- Amy, no tienes nada que hacer. - Dijo Rhona, molesta.
- Claro que tengo cosas que hacer... Mmmm. - Dije pensando qué excusa podría ponerle, pues mis ánimos estaban totalmente por los suelos. - Ruffy está muy solo y no quiero dejarle así. Además, creo que vendrán mis padres como todos los sáb....
- He hablado con tus padres y les he dicho que no vengan hoy. Y con Ruffy no hay problema, puedo llevar a Calcetines a que jueguen juntos.
- ¿Un perro y un gato llevándose bien? Wow. - Dijo Sam riéndose. Acto seguido, me dí cuenta perfectamente que Rhona le dió un codazo a Sam. - Quiero decir... ¿por qué no se llevarán bien? ¡Claro que se llevan bien, al igual que un hombre y una mujer pueden ser amigos, no tienen por qué tener un lío sexual o relación amorosa!
- Amy, has estado un mes y pico o dos encerrada en esas cuatro paredes, pensando en que esto no era real, y en que algún día James entraría por esa puerta para plantarte un beso en todos esos morros rojos que me tienes puestos. ¿Puedes volver a la realidad? No te lo digo en plan mal pero tienes 25 años, te quedan 5 años para cumplir los 30, y quince años para tener 40, ¡estás hechando a perder tu juventud o lo poco que queda de ella!
- Rhona, es muy fácil decir estas cosas, pero sabes perfectamente que...
- Mira, Amy. Nosotros no podemos sacarte de casa amenazándote o cogiendo una pistola y ponertela en la oreja, porque eso sería injustamente legal. Sin embargo, tú tienes que poner de tu parte, puede que sea duro pero tienes a mucha gente cercana contigo, no vas a estar sola, ¿sabes?
"Siempre a tu lado", esa frase siempre la decía James cada vez que enfermaba, me enfadaba, estaba lejos de él... Puede que hiciera mal en quedarme en casa siempre, pero mis ánimos estaban y están por los suelos, y se me hace imposible el salir y ver que no pasa nada. No obstante, Rhona me entró en razón. He pasado mucho tiempo en casa, sin salir... Así que tomé la decisión y decidí salir esa misma noche...
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Siempre a tu lado.
Roman d'amourDesde que se murió James, Amy se ha sentido completamente sola y piensa que su existencia finalizó cuando James se fue de este mundo. No pudo salir de esa depresión ya que cada olor de la casa le recordaba a él. Debido a su accidente en moto que que...
