-¡Taehyung!-.
Al escuchar mi nombre volteo hacia el profesor, me llama algo molesto, supongo que es porque no le he estado prestando atención.
-¿Puedes pasar y resolver esta ecuación?-.
¿Cómo voy a hacerlo? Jamás me han gustado las matemáticas, pero es lo que me gano por estarle ignorando la mayoría de las clases. Creo que me pondré en vergüenza.
-Lo siento, no puedo-.
-Eso creí-. Toma el plumón y comienza a escribir en el pizarrón. –Cuando acabe la clase quiero que vengas conmigo a la sala de maestros-.
Tan pronto como termina de decirlo escucho los murmullos de mis compañeros, si, seguramente seré regañado, no es para tanto, así que dejen de hablar de mí. Cuando las manecillas marcan en el reloj la hora de salida todos se retiran en sus grupos de amigos mientras yo me quedo en mi lugar esperando a que el maestro recoja su material.
-Listo-.
Me da la señal para que le siga. Salgo del salón detrás de él, meto mis manos en los bolsillos del pantalón, el ruido de nuestros zapatos no es el único, la melodía de los instrumentos del salón de música, las risas de las chicas en el club de manualidades, quienes leen los guiones pertenecientes al club de teatro y sobre todo los gritos de los chicos que practican deporte en las canchas me acompañan antes de ser sermoneado.
-Taehyung, ya estás en tercer año, pronto harás el examen para entrar a la universidad, ¿Acaso te importa tu futuro?-.
Me importa, pero no sé qué es lo que quiero hacer.
-Si-.
-¿Entonces? Haz esto en serio, si no tendré que hablar con tus padres-.
No, no quiero causarles problemas.
-Lo haré-.
Aunque haya dicho eso noto en su rostro que mis palabras no le han convencido.
-Está bien-. Acepta dando un largo suspiro. -Espero que pongas de tu parte mañana en clase, también estaré preguntándole a tus demás maestros como te desarrollas en sus materias-.
Regreso al salón por mi mochila, es una tarde bastante tranquila y agradable, supongo que desde ahora también pondré atención a esta tranquilidad. Camino hasta la salida, y al estar en la calle volteo a ver los edificios los cuales están algo deteriorados por los años. Es una de las mejores escuelas, famosa por la calidad educativa, creo que fue un milagro que haya ingresado.
Cuando llego a casa mi mamá me recibe con una sonrisa, mi padre justo llega después de mí.
-Tae, ¿Cómo te fue en la escuela?-. Pregunta apenas dejar sus zapatos en la entrada.
-M-muy bien-.
-...-.
Debido a que he dudado no me ha creído.
–Más vale que no te hayas metido en problemas-. Su mano despeina mi cabello.
-Bienvenido-.
Sin querer soy testigo del beso con el que le reciben.
-La comida ya está lista-. Mi madre regresa a la cocina.
En mi habitación dejo la mochila sobre la cama y voy al baño limpiando cuidadosamente mis manos retirando las marcas de suciedad. Cuando los tres estamos en la mesa disfrutando del rico platillo que mamá ha preparado...
-Desde mañana empezaré a llegar un poco tarde a casa-. Digo llevando los palillos a mi boca.
-¿?-.
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One Shots
FantasyEste será un libro donde suba, como dice el título, historias cortas que vaya haciendo, ya sea de cualquier pareja, espero les guste ♥
