El día que decide alejarme un diluvio de tres días inundó mi mundo, mis mejillas olían a sal y el olvido fue inmenso como un mar.
El día en que decide buscarte me perdí en mi soledad y buscaba el sol para quemar mi sangre.
El día en que decide olvidarte mis ojos lograron ver más allá del horizonte y mis velas se aventuraron a nuevas tierras.
