PARTE ÚNICA.

66 1 1
                                        

Estos últimos días he estado pensando en ti, has estado flotando en mis pensamientos más de lo que solías hacerlo. Y quiero decir “MUCHO más”, con letras mayúsculas.  No sé si eso está bien o está mal, por favor, no me lo preguntes. Tranquilo, no quisiera agobiarte, tampoco quiero molestarte y realmente no me importa si sientes lo mismo que yo o si ya me has olvidado por completo (por favor, di que no). Quisiera escribirte unas palabras, sí, otras más a la lista. Lo siento, tu camino se cruzó con una persona que suele preferir escribir sus sentimientos a decirlos en público, bueno, probablemente he mejorado en ese aspecto los últimos meses… ¡Cielos! ¿Cuánto tiempo ha pasado? Sé que nos vimos hace poco, y debo decir que me da un poco de rabia saber que sigues causando lo mismo en mí, exactamente lo mismo que causaste la primera vez que te vi. Cada maldita emoción, hasta ese pequeño sentimiento profundamente escondido resurge cuando te vuelvo a ver. Y no, no quiero regresar al pasado, sé perfectamente que hoy te encuentras feliz y me da muchísimo gusto por ti, lo digo de todo corazón. Yo también lo estoy, es solo que, como ya te dije, de vez en cuando suelo pensar en ti. ¿Qué quieres que te diga? No puedo evitarlo y, si no te molesta, quisiera saber si tú también… ya sabes, sueles pensar en mí. Está bien, lo comprendo. Sé que ahora y tal vez en este precioso momento estás con una persona que hace más bonito tu mundo, justo como tú lo hacías con el mío y justo como yo nunca pude hacerlo con el tuyo. Lo siento. Me gustaría que supieras que me esforcé, realmente quise dar lo mejor de mí para darte lo que te merecías: el universo entero. Cada planeta, cada constelación, la luna y las estrellas; te merecías tantas cosas y yo solo pude darte poemas y unas cuantas cartas de amor. Es extraño, justamente cuando parece que lo estás haciendo bien resulta no ser suficiente ¿te ha pasado? Supongo que sí y espero, de verdad, que ya no te pase más. Eres increíble, eres el ser humano más bonito y puro que he conocido en toda mi vida… y me gustaría que te sintieras bien. Me gustaría hacerte saber, de alguna manera, que tu alma es tan maravillosa que nunca debería ser lastimada. Siempre quise protegerte, alejarte de todo lo que pudiera hacerte daño y supongo que eso incluía también alejarte de mí. Puedo pecar de no saber con exactitud qué es lo que quiero, y para ser honestos, tú no te mereces eso. Suelo pensar en ti no porque te extrañe, sino porque sé que hubo muchas palabras que no fueron dichas, muchas acciones que no fueron realizadas y muchos sentimientos que se quedaron escondidos dentro del corazón, y eso me mata. Sé que no puedes alejarte como yo lo hice, volver de un día para otro y querer decir todo lo que no se dijo, eso nunca se debería hacer, mucho menos cuando tu vida es tan distinta a lo que fue ayer, a lo que fuimos: unos niños que no sabían cómo responder al amor, si es que eso alguna vez fue amor. Por mi parte, no puedo decir que te amé, sé que te quise y te quise muchísimo, más de lo que puedes imaginar, también sé que si me necesitas algún día, yo estaré ahí. Sé que si me buscas me encontrarás y que si llamas, responderé… pero tú nunca lo haces. Tampoco te culpo, hemos estado tan juntos pero tan separados al mismo tiempo que es difícil saber cuál era nuestra posición en este universo tan grande, tal vez nunca fuimos nada, pero tampoco descarto la posibilidad de haberlo sido todo. Dos almas bailando al ritmo de la vida misma, tomando un camino sin rumbo, embarcándonos en un viaje que no supimos cómo terminar. Pero eso está bien, los seres humanos nos equivocamos de vez en cuando. Lo que en verdad no creo que se equivoque es el universo, une y desune personas como si la existencia misma dependiera de eso. Y sí, tal vez sí lo hace, pero ese realmente no es el punto. Fuimos un momento, una canción, una perfecta melodía que solo puede componerse una sola vez en la vida; fuimos una historia de esas que puedes escuchar una y otra vez sin cansarte pero que, eventualmente, llegará el momento de dejarla ir, no porque te haya aburrido, sino porque simplemente debes hacerlo. Me da miedo decir que nuestra historia ha terminado, no quisiera encontrarte por la calle en unos años y no poder si quiera mirarte a los ojos, al contrario, quisiera que cuando nos volvamos a ver, en un futuro no muy lejano, podamos darnos un gran abrazo y sepamos aceptar que las cosas así debieron ser. Debo decir, que dentro de lo más profundo de mi corazón sabía que no funcionaríamos, somos tan distintos que hasta de vez en cuando creábamos una atracción que me hacía tener la esperanza de poder lograrlo. Bueno, para ese tipo de cosas se necesitan las dos partes y tú nunca estuviste ahí, pero yo tampoco te pedí que estuvieras. Y hoy acepto mi error. Creo que a veces el mayor enemigo del ser humano es su propia mente, nos hace pensar y suponer tantas cosas que no nos deja vivir el presente. Te pido una disculpa por si alguna vez pude confundirte, yo también lo estaba. No sabía qué hacer y no podía hacerte algo como eso, no a ti. Jamás me lo hubiese permitido. Eres tan especial, tan dulce que no puedo soportarlo, siento que cada vez que te veo puedo morir. No entiendo como alguien como tú existe en un mundo tan corrompido, tan sucio. Tú lo haces brillar, tú me haces creer que las personas valen la pena y sí que lo hacen. ¿Recuerdas que dije que sigues causando lo mismo en mí? A eso me refiero. Siempre supe que eres buena persona, lo supe desde la primera vez que te vi y no sabes cuánto agradezco haberme cruzado contigo en esta pequeña montaña rusa llamada vida. Espero que sepas, pero más que nada espero que comprendas lo mucho que te quiero. Algunas veces tienes que dejar ir a alguien no porque no lo quieras, sino porque sabes que tal vez no pueda ser feliz a tu lado y eso está bien. Aceptar las cosas en las que somos débiles realmente nos hace más fuertes. Fuiste uno de los acontecimientos más bonitos que pudieron haberme pasado en la vida, y siempre estaré agradecida. Por si te lo preguntabas, ninguna de las cosas que te he escrito antes fue mentira y, para ser sincera, no creo que hayan cambiado mucho. Me gustan las cosas escritas en tinta y papel porque suelen durar para siempre, al menos hasta que nosotros queramos. Ten por seguro que cuando quieras platicar o cuando simplemente quieras que tu corazón sea escuchado yo estaré para ti… A veces pienso en ti, justo cuando la luna y las estrellas brillan en el cielo nocturno, porque parece que me desvanezco, me invade la melancolía de lo que pudo ser y no fue; aunque también pienso en ti cuando el sol brilla en las tardes de verano, porque sé que eres feliz y estás bien. Y mi corazón vuelve a latir. Con eso es más que suficiente.
Me quedo sin más palabras por esta noche, pero no prometo que sea para siempre.
Con amor… J.

Hai finito le parti pubblicate.

⏰ Ultimo aggiornamento: Jan 20, 2020 ⏰

Aggiungi questa storia alla tua Biblioteca per ricevere una notifica quando verrà pubblicata la prossima parte!

1263 palabras y una letra de despedida.La tua prossima ossessione. Scoprilo ora