Mi vida comienza en una pequeña casa con mis padres, desde muy pequeño recuerdo que mis padres decían que había conductas que los niños no debían tener, yo sin saberlo empecé a comportarme como mi hermana Alison... Verán, mis padres tuvieron la grandiosa idea de tener tres hijos, Madyson mi hermana menor, Alison la hermana del medio y yo, Evan el hermano mayor.
Hay que darle contexto a mi situación, desde muy pequeño tenía episodios de ira incontrolable, a veces simplemente no hablaba con nadie quedandome en mi mundo llegando al punto de asustar a mis padres, lo que eran pleitos con mis hermanas y terminaban en llanto me deprimían más que a cualquier niño común... Dado esto, a mis cinco años me llevaron con varios especialistas, psicologos, doctores y demás, no se le podía dar lógica a mi comportamiento pero, había algo que mis padres no podían hacer y era soportarme un día más, fui llevado a un psiquiatrico, donde me tuvieron al menos hasta que cumplí diez años y aun así mi libertad no fue completa varias veces a la semana debía ir al psicologo estar con el psiquiatra y tomar médicamentos, ya que sin estos mis cambios de humor afectaban bastante, solía olvidar las cosas después de estos episodios... me era difícil adaptarme, pasar mi vida siendo educado en un psiquíatrico donde encima me trataban pésimo me hizo tener poca relación con el mundo, al asistir a la primaria, no me acercaba a nadie y eso no era lo peor, lo peor era ser conocido como el niño con un transtorno, sentía las miradas al rededor de mi incluso en mi espalda estaban marcadas, fijas tanto de maestros como de alumnos, me solía esconder para desayunar o leer
Si se preguntan, donde estaban mis hermanas les responderé que en otra escuela, ya que fui a una escuela de chicos, pero daba lo mismo en casa, ya que, no tenían mucho conocimiento sobre mi, me ignoraban porque como no estaba en casa... Era estar flotando en el espacio, a esa edad me gustaba creer que tenía poderes de invisibilidad, y que me iba por largos periodos de tiempo... Así fue mi vida al menos hasta cuarto de primaria
Una pelota cayó al lado de mi zapato, pensé que sería mejor si me movía de ahí, así las personas no sabrían de mi escondite pero o sorpresa, aquel chico sonrió y se sentó a mi lado antes de siquiera darme la oportunidad de huir
-¡Soy Elías!- se presentó lo miré de arriba a bajo, tenía las rodillas raspadas y estaba... Mugroso
-Dans- me presenté con mi primer nombre, el cuál nunca usaba
-Dans- repitió -Que lindo nombre así como tú- menciona y ríe -¿Sabes jugar?- preguntó negué con la cabeza y él asintió, pensé que se iría pero no lo hizo
-¿Cómo te lastimaste?- pregunté prestando atención a la herida en su rodilla que estaba sangrando demasiado
-Me caí contra el pavimento- rio, me preguntaba por qué se reía... No era gracioso
-Elías ya sonó el timbre ve a tu clase o le diré a mamá- le gritó otro chico más grande, incluso que yo, me hundí en mi libro sin despedirme, porque así él sabría que no me interesó y que no quería que molestara todos los días
-Adiós Danonino- se despidió, viré los ojos por el apodo tan tonto, me levanté para ir a clase y ese encuentro, fue, lo que sería una gran amistad
Sólo era un grado menor que yo, así que nos veíamos en los pasillos y en los baños y nos empezamos a juntar en los recesos, aunque siempre traía mi libro, él no me molestaba, podía leer con tranquilidad mientras él gritaba y corría a mi al rededor, lo cuál me extrañaba, supongo que era por mi habilidad de ignorar... Pero siempre recordaba lo que me contaba.
Al mismo tiempo, mientras un Evan de diez años disfrutaba en la escuela, mi casa era un infierno ¿recuerdan que tenía padres potencialmente destructivos? Pues, así era, al llegar de clases con mis hermanas sólo podía escuchar gritos, peleas y demás lo cual me estresaba, ver y escuchar lo mismo todos los días y tener que calmar a mis hermanas, cuídarlas para que ignoraran esas peleas no era sencillo
-Evan ya me harte, tengo hambre- reprochaba Alison, suspiré por quinta vez, sentía que el oxigeno se acababa cada vez más
-Iré a cocinar- avisé y salí de la habitación, los gritos habían parado, pero, los gemidos no y es que mis padres después de gritarse terminaban teniendo sexo, decidí hacer algo simple como macarrones con queso y algo de fruta para postre, llevaba tiempo cocinando, así que después de algunas cortadas y quemaduras, ya sabía que debía hacer... Con esto ocurriendo todos los días, sentía que incluso la vida en el loquero era mejor.
31/05/20
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Evan
RandomEl gran corazón de un chico con varias cosas que ocultar... Esta historia está basada en uno de mis grandes amigos, espero que su historia los conmueva o los divierta. Esta historia es parte de una saga que voy escribiendo sobre la vida de mis amigo...
