Cada vez que cierro los ojos
mi mente agobiada la busca.
Cada recuerdo viene a mi
cual brisa adormecedora.
Quizás ella no sea consciente
de su hermosa sonrisa
que provoca entregar mi frágil existencia.
Quizás ella no sepa
que su mirada, cual mágico destello
hace regocijar mi alma.
Que una vida no sería suficiente
para admirarte.
Bella eres, como la noche
y así quiero estar,
bebiéndome el silencio que te nombra.
