capitulo 1: mi pequeña duda.

13 2 1
                                        

7 de septiembre de 1997:
Querido Diario, La verdad me siento confundido. No se que siento y no se lo que quiero. Aveces solo quiero desaparecer de la faz de la tierra. En verdad la relacion que eh llevado con Samanta a sido un poco caótica, aunque siento q ella no se da cuenta. En verdad creo que no me atrae, solo la veo como una amiga, las veces que eh tenido relaciones con ella, no me satisfacen. Aveces me pregunto ¿Como pude terminar teniendo relacion, con mi amiga de la infancia? Bueno continuando con la relacion, no me siento comodo siendo su pareja. Como acabo de decir, es mi amiga de la infancia, solo la veo como una hermana, y es raro coger con tu hermana. En verdad quiziera dejar esta relacion, y solo ser su amigo, comos siempre ah sido y espero que siempre sea asi.
(Sonidos de puerta tocando)
-HIJO, BAJA DE UNA PUTA VEZ, LA COMIDA QUE SE TA VA A ENFRIAR. -dijo mi mama.

-MAMA NO TENGO HAMBRE. -dije yo.

¿Y QUE ES ESTO UN RESTAURANTE O QUE? -dijo mi mamá.

Despues de el diario regaño de mi mama, baje las escaleras de mi casa, y me dirigi al comedor. Ahi se encontraba mi madre, mi tia, mi abuela y mi hermano. Como de costumbre mi hermana seguia dormida en su cuarto, pero bueno como de costumbre comiamos a las 2 de la tarde. Normalmento discutimos en la mesa por cualquier estupides, pero esta vez, por primera vez en mucho tiempo estabamos en silencio. Pero desafortunadamente mi abuela quizo romper este presiado y milagroso silencio.

-Y bueno mijito, ¿y que tal te va con tu trabajo final? - mi abuela dirijiendose a mi hermano mayor Nathan.

-abuela, no joda, estoy estudiando. -dirijiendose a mi abuela.

-A ver, asi no te le dirijes a tu abuela, respeta a tus mayores. -mi madre contestandole a mi hermano mayor.

-pues disculpa, Leticia. La proxima vez mejor metete en tus asuntos. -mi hermano dirijiendose a mi madre.

Mi madre y mi hermano mayor Nathan, empezaron a duscutir, yo veia a mi tia y mi tia me veia a mi, la verdad admiro demasiado a mi tia, es regia, es la mejor. Ella solo veia a mi madre, con repelo, mientras se limaba la uñas. Por otro lado, trate de comer lo mas rapido posible, para irme a mi dormitorio, pero de paso mi abuela pido que levantara a mi hermana Mayor, su dormitorio estaba en la primera planta de la casa. Me diriji hasta su cuarto, toque su puerta, repetidas veces y mi hermana no respondia, trate de abrir la puerta pero estaba bloqueadola. Asi que ante estresante situacion, decidi entrar por la ventana de su dormitorio, que se axedia por medio del patio, generalmente esta se encontraba abierta. Recorri el patio, hasta llegar a la parte trasera de mi patio. Entre por la ventana. Y le dije a mi hermana.

-¡Briana! la vieja quiere que salgas de tu cuarto. -le dije a mi hermana mayor Briana.

-Dile que me siento mal, la verdad no quiero ni salir de cuarto, me quede hasta la madrugada y no quiero dormir mas tiempo. -respondio mi hermana mayor Briana.

- Ok, solo que si ella viene para aca, se va a molestar por el desorden que tienes en el cuarto, te lo puedo limpiar como la vez pasada por 3$. -le dije a ella.

-Dale, hermanito. -me respondio, mientras dormia comodamente en su cama.

Despues de eso, le dije a mi abuela la escusa de Briana. Subi las escaleras, y me encerre en mi cuarto, ya que por las tardes mi madre se pone a cortarle el pelo a clientas como de costumbre. La cosa es que tenia planeado salir con unos amigos de mi mejor amigo, la verdad quiero distraerme un poco con lo de el tema de Samanta. Solo teni que tener una cuartada perfecta. Y mas o menos tenia resuelto eso. Ya que mi hermana mayor Nathan, me debe un favor y mi hermana mayor Briana me iba a ayudar con mi huida. Tome una larga ducha y me vesti. Espere que fueran las 7 de la noche, sali por la ventana de mi cuarto que se encontraba en el segundo piso. Tenia que encontrarme con mi mejor amigo Daniel en su casa. Su casa estaba relativamente cerca, se encontraba a solo 3 cuadras de mi casa. Camine tranquilamente a su casa mientras apreciaba como el sol se ocultaba tranquilamente.
Llegando a su casa ahi estaba el Daniel, tan él como de costumbre. Al acercarme a el lo saludo.

-Hola, Daniel, ¿Que tal la vida?. -dije yo

- Hey! Bien normal

-Daniel, te puedo confesar?

7 DE JULIO, 1998

Realmente me preguntó ¿Vale la pena seguir con este engaño? Aunque no tenga ningún sentimiento por ella, realmente merece saber la verdad. Ella tiene el derecho de saber lo que ocurre. Al final, ante la sociedad, sigue siendo mi pareja, pero ya es hora de terminar está mentira.

No tengo el valor de confesarlo. No se si es por cobarde o por el hecho de que no quiero hacerla sentir mal, pero no puedo decirle la verdad. Ya la relación lleva rato siendo muy disfuncional, no quisiera terminarlo de está manera, ¿Será muy seco decirle explícitamente lo que ocurre? - Mira Sam, ya llevo mucho tiempo teniendo sexo con León, no siento nada por ti, dejémoslo hasta aquí- No, sabes perfectamente que la afectaría mucho decirle eso, ella es muy sensible y Él es su mejor amigo.

¿Quizás podría darle una escusa para que no sepa que le pones el cuerno y no hacerla sentir mal? -Siéndote honesto, la relación me esta consumiendo mucho tiempo y no puedo dejar la escuela de lado. Sabes que me exigen mucho. - No sería lo correcto, solo estaría ocultando un engaño con más mentiras.

Mientras reflexionaba profundamente la situación en mi dormitorio, me desconecto de mis pensamientos luego de escuchar como intenta forzar la puerta de mi cuarto salvajemente. Ya sabia que era mi madre queriendo entrar, solo es cuestión de segundos escuchar sus quejas sobre como me encierro en mi cuarto.

No le quería prestar atención, no era un buen momento para escuchar sus reproches y quejas. Aunque es realmente imposible ignorarla.

- ¿Tu crees que cocino por que me gusta? ven a bajar de una maldita vez a comer o si no, no comes en todo el día - Dijo esa zorra casi expulsando espuma en la boca.

Evitando tentar al diablo, evite responderle. Realmente solo quería seguir recostado en mi cama, pensando en que le voy a decir está noche a Samantha, mi novia. Me toco bajar las escaleras a compartir tiempo con mi disfuncional familia. Son los mismos de siempre mi madre, una víbora que sobrepasa sobre el tiempo y la estabilidad de cualquier integrante de la casa, Mi hermano, un pedante que cree que el mundo gira alrededor de el, y mi tía, una victima más del veneno del hogar.

No voy a negar que me parecía curioso que solo había silencio en la mesa. Al menos en mi casa, siempre se están peleando o gritando por tonterías, siempre mi madre se encarga de llenar el aire de toxicidad. Por primera vez en mucho tiempo iba a ser una tarde calmada, solo silencio y paz. Aunque para sorpresa de nadie, la calma fue interrumpida por mi madre quejándose sobre mí.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Feb 22 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

(???)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora