-¿Daniel? ¿Donde estás?- pregunté restregándome un ojo.
- En la cocina! ven acá!- respondió.
Llegué a la cocina y Daniel había preparado una merienda, eran cupcakes, deliciosos y achoco latados cupcakes.
- CUPCAKES!! AMO LOS CUPCAKES!- hablé muy feliz, tal vez demasiado.
- Que bueno, bella durmiente- dijo divertido.
- Oye, fuiste tú el que se quedó dormido y luego me abrazó como a un oso de felpa!- respondí.
- ¿Y por qué no te soltaste?- preguntó alzando una ceja.
- ¿Crees que no lo intenté? No es fácil quitarte de encima a un oso dormilón!- contesté y soltó una carcajada.
- ¿Y eso que hiciste cupcakes?- pregunté mientras tomaba uno, es decir, yo sabía que él podía hacer un sándwich y tal vez pasta para sobrevivir el mismo pero cupcakes? eso era genial!
- Aprendí en vacaciones, mi abuela me obligo...
- Ah ya, pues te quedaron deliciosos!
- Lo sé, lo sé, soy un genio!
- Jajaja, claro, Einstein en la cocina- hablé y se limitó a comerse su cupcake.
Yo me comí 3 cupcakes y él 2, sobraron algunos para otro día, debía admitir que Daniel hacía unos cupcakes deliciosos. Volvimos a la sala y nos sentamos en el sillón, Lol estaba ahí tan tierno como podría ser un cachorro. Estaba haciendo zapping en el televisor y sentí la mirada fija de Daniel sobré mí, me ponía algo nerviosa así que opté por ignorarlo.
- ¿Qué me miras?- pregunté sin apartar la vista de la tele.
- No sé, es que... no sales de mi cabeza desde el día de la feria...-respondió acercándose cada vez más y más a mí. Volteé a verlo, estaba realmente cerca, sentía su respiración mezclándose con la mía, mi mirada estaba perdida en sus labios, los deseaba pero sabía que estaba mal, su mano sujeto la mía que estaba apoyada en el sofá, fue acortando lentamente la distancia entre nosotros, yo traté de separarme pero mi cuerpo no reaccionaba, finalmente me besó, rodeó mi cintura con sus brazos y yo enredé mis manos en su cabello, sentí que nos caímos encima del sillón, yo quedé encima de él mientras profundizaba el beso, sus labios se movían al compás de los míos y viceversa, de un movimiento el se puso encima de mi sin dejar de besarme, era un beso que expresaba miles de cosas, yo no sabría decir quien necesitaba más ese beso, lamentablemente debíamos respirar así que nos separamos, sentí como sonreía sobre mis labios y me contagió su sonrisa.
- Mel... Creo que ya entiendo porque no sales de mi cabeza...- habló con la respiración agitada.
- ¿Ah sí?- vacilé.
- Te quiero- y selló la frase con un beso corto, yo no pude responder, simplemente quede en shock, claro que lo quería, ¿pero y Milly? además somos mejores amigos no funcionaría. Se separó más de mí.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué no respondes?
- Es que... yo...
- Claro, ya entendí!- contestó mientras se levantaba.
- No! Daniel, espera...- dije reincorporándome.
- No tienes que decirlo! ya lo sé, a ti te gusta el tipejo de Gabriel, adiós- respondió y tiró la puerta. Yo tomé las llaves de casa y salí tras de él, lo vi caminando con paso firme y visiblemente molesto.
- Daniel escúchame por favor!- hablé cuando al fin lo alcancé, él no me miraba, solo seguía caminando como si yo no estuviera.
- Daniel, Daniel!- grité agitando mis manos frente a su rostro- Escúchame, ¿sí?- se detuvo y me miro fríamente.
- Habla- dijo secamente.
- No es que yo no sienta lo mismo por ti... es que...- comencé a decir y solté un suspiro con pesadez- ¿Qué pasa con Milly y tú? ¿Ya no te importa?, de paso somos mejores amigos y no creo que esté bien...- él solo me miraba con el ceño fruncido y sus labios formando una fina línea.
- Mel, no es que no me importe Milly, es solo que ya no siento lo mismo de antes, y con respecto a nuestra amistad... tampoco quiero perderla pero...- no lo dejé terminar la frase, solo lo besé, saber que ya no sentía nada por Milly me daba algo de alivio pero no sabía si Milly seguiría queriéndolo, sin embargo no me contuve, tenía que besarlo, se sentía tan bien pero tan mal a la vez... finalmente, nos separamos, quedando con las frentes unidas.
- Yo también te quiero Daniel- y me dio un abrazo de oso, levantándome unos centímetros.
- Debería ir a casa...- le dije aún en sus brazos.
- Deberías... yo te llevo- respondió y lo miré con el ceño fruncido, no tenía su auto ahí y tampoco estábamos muy lejos de mi casa, pero antes de poder pronunciar una palabra me tiró sobre su hombro.
- Hey! ¿Suéltame sí?
- No, no quiero.
- Ash... al menos así no camino...
Llegamos a mi casa y me bajó de su espalda, dejándome un escalón más arriba que él.
- Nos vemos mañana Mel.- dijo y me dio un rápido beso antes de irse, me quedé apoyada en el marco de la puerta mirándolo embobada mientras se iba. Entré a mi casa y me tiré al sillón junto a mi pequeño Lol, de repente me di cuenta de que aún no estaba segura de si éramos amigos o no..." Que yo sepa los amigos no se dan besos en los labios" resonó la voz de Sixto en mi cabeza, Sixto! Él podría ayudarme.
"Sixto!!! Alerta Roja! repito, Alerta Roja!" . Le escribí.
"Enseguida voy". Respondió de inmediato.
Sixto POV
Recibí un mensaje de Mel diciendo "Alerta Roja", eso podía significar que tiene que ver con Daniel... o con aquel chico Gabriel, o bueno... cualquier chico, nunca dejará de meterse en problemas esa chica.
De camino a su casa pasé por la farmacia a comprar un pote grande de helado de chocolate, pensé que probablemente haría falta.
Llegué a casa de Mel, toqué el timbre y de inmediato me abrió la puerta, estaba triste, se notaba, bueno al menos yo podía notarlo, le di un abrazo y sentí algo en mis pies, bajé la vista y note a un pequeño cachorro.
- Mel... ¿Y ese perro?- pregunté.
- Me lo regaló Daniel- dijo y se le escapó una lágrima, se la limpié antes de que llegara a su barbilla.
- ¿Que pasó? Cuéntame- hablé entrando, nos sentamos en el sillón y comenzó a relatarme lo sucedido, le di el helado y pues se lo comió entero, no dejó nada, nada para mí, ni un poquito, sabía que le haría falta ese helado, la conozco tan bien.
- Y no lo sé Sixto, ¿somos amigos o qué?- preguntó Mel.
- Pues... no te sabría decir ahora, tal vez mañana, pero ahora estoy tan confundido como tú- respondí.
- ¿Por qué todo tiene que ser tan complicado, ah?
- Porque si todo fuera sencillo no serías tan feliz logrando lo que quieres, mientras más esfuerzo le pongas más disfrutarás el resultado...- expliqué y le di un abrazo.
- Puede que tengas razón...- comenzó a decir- ¿Pero como debería actuar mañana?- preguntó con los ojos completamente abiertos.
- Como si nada... Síguele el juego.- respondí encogiéndome de hombro.
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N/A: HOLA MIS AMOREEES! :3 Gracias por leer! enserio muchas gracias! No olviden comentar y votar.
Los quiero! :3
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Can't change what I feel
RomanceMel de pequeña es una niña simpática, carismática y amante de los cuentos de hadas que un día conoce a un chico que conforme pasan los años se vuelve su mejor amigo y su primer amor. Pero eso no dura para siempre porque el debe mudarse y Mel queda d...
