En mi andar por esta vida
de pronto sentí una sutil caricia y percibí su fragancia, posé mis ojos en ella... Bella flor, hermosa por naturaleza;
me atrajo su presencia, me cautivó su esencia.
El jardín donde la vi, no era mío; pero acaso era preciso encontrarnos así.
Bella flor que me apasionas, dónde te has metido? que no te valoran
y en el jardín de mi alma existe una ilusión, una flor como tú,
única y exclusiva...imagina como estarás dentro.
Esos sitios donde te has regugiado, no merecen tu belleza...sin en cambio en el jardín de mis sueños eres dueña, eres ama...
Ya no tardes tanto, tu fragancia se necesita...tus besos, tus caricias, el roce de tus pétalos, se materializan. Ven, acompáñame, no tardes, que en este sueño se te reclama!
