"¡Mocosa! ¿Puedo matarlos?"
Esas frías palabras resonaron por la habitación.
Todos los que escucharon esas palabras abrieron los ojos de par en par buscando al dueño de esas palabras, cuando se toparon con la figura de un joven cubierto por una capa donde lo único que se podía ver era su cabeza.
No debería tener más de 12 o 13 años debido a su apariencia. Cabello castaño oscuro, ojos negros, piel clara, 1.45 de altura y un bello rostro.
Estaba parado frente a la puerta con los ojos fijos en un solo punto, ignorando las llamas, gritos de pelea y amenazas que se formaron una vez gritó.
"¿¿¿Que??? ¡Acaso ese pequeño acaba de amenazarnos!!!" Los guerreros intercambiaban miradas unos con otros para después inundar la habitación de risas.
"¡Oye niño porque no vas con tu Mami y le pides leche de sus pechos, parece que aún la necesitas! JAJAJA." Un guerrero con un garrote escupió esas palabras
"Apúrate y corre, tal vez si lloras y te meas en tus pantalones puede que te dejemos vivir después de darte una paliza claro."
JAJAJAJA reían los demás ignorando casi en el acto en la situación en la que se encontraban.
"Así se habla jefe, ponle un pañal a ese Bebé altanero."
El hombre denominado jefe, de un cuerpo fornido de gran altura casi de 2 metros con varias cicatrices en su cuerpo, de sus anteriores crímenes (trabajos), calvo y de piel morena.
A pesar de los insultos que le empezaron a soltar y las risas que le seguían, permaneció de pie sin inmutarse observando a la persona a la cual le había hecho la pregunta.
Una niña de no más de 10 años de cabello rubio y orejas puntiagudas, que se encontraba en el suelo mientras sangraba, tenía una herida superficial en su frente, tenía un corte en su brazo derecho y uno en su pierna izquierda seguramente cuando trato de escapar de aquel lugar con apariencia de Bar.
Sus ropas eran harapos con suerte servía para el frio de la noche de la ciudad, sus ojos de un azul suave, llenos de lágrimas debido a sus heridas o tal vez por ver a su salvador.
"¡Por favor Ayúdame!!!!" La niña le suplico al joven, pero al escuchar su respuesta el muchacho no hizo nada ni siquiera parpadeo, solo se quedó ahí mirándola.
Los hombres armados guardaron silencio al escuchar los gritos de socorro de la niña y miraron al mocoso para ver que hacía, pero como parecía estar inmovilizado por miedo o eso pensaban. Dejaron de lado a aquel niño idiota que entro en su guarida y se acercaron a la niña con una cuerda en la mano para volver a llevarla a su celda. Cuando estaban a punto de amarrarla.
Él hablo.
"¿Hmmm? ¿Acaso escuchaste mal? No dije que te ayudaría"
"¿Ehhh?" Salió de la boca de la niña en respuesta a lo dicho por el joven.
Al ver la cara de desconcierto de la ensangrentada niña, comenzó a explicar el misterioso niño.
"Yo no he dicho que te voy a ayudar, no te confundas."
"¿Pe-pero?" Los ojos azules cual zafiro comenzaron a llenarse nuevamente de lágrimas que recorrían el rostro de la joven, combinándose con la sangre y suciedad de su rostro.
Bajó la mirada ya que sentía que todo se acabó por fin, incluso cuando esa hermosa mujer intento ayudarla a ella y al resto de niños a escapar de la situación en la que estaban todo ese esfuerzo termino en un gran fracaso, al menos quería agradecerle a esa mujer por darle esperanza, aunque se haya acabado de inmediato ese sentimiento.
(Mamá, Papá, lo siento, siento no poder cumplir sus últimos deseos)
"¿Por qué lloras?"
Ella miró en dirección de esas palabras y era nuevamente el niño de esas ropas singulares.
"Aún no respondes a mi pregunta o acaso el miedo y dolor hizo que se te olvidara lo que te pregunte."
"¿Lo que me preguntó?" (Espera, enserio está diciendo que él puede hacer eso). Se dijo para sí misma.
¿Puedo matarlos? ¿Puedo matarlos? ¿Puedo matarlos? ¿Puedo matarlos? ¿Puedo matarlos? ¿Puedo matarlos? ¿Puedo matarlos? ¿Puedo matarlos? ¿Puedo matarlos? ¿Puedo matarlos? ¿Puedo matarlos? ¿Puedo matarlos?
Esas palabras resonaron en su cabeza sin parar, le pareció una eternidad pero en realidad no habían pasado ni 5 segundos.
(¿Sus vidas están en mis manos? No, no puede ser posible esto debe ser una broma para darme esperanzas y después traicionarme. Pero incluso si es una mentira no pierdo nada, no tengo nada que perder ahora mismo).
Se secó las lágrimas restantes con su manga y miró a la única persona que dijo que podía salvarla de aquella situación.
"Si."
Dijo sin vacilar.
Él sonrió, su sonrisa no daba ningún tipo de calma o tranquilidad, pero los únicos que sintieron la verdad tras esa sonrisa fueron los bandidos de aquel lugar.
"Me alegro de que no me hayas echo perder el tiempo, pero antes de eso, no quiero que nadie pueda revelar información así que..."
Se giró, cerró la puerta y una barrera de tierra se levantó y cubrió la puerta.
"Mocosa cúbrete los oídos, cierra los ojos y piensa en cosas bonitas porque no querrás ver lo siguiente. Pero tú decides si quieres ver."
La irritación de los bandidos había llegado a su límite, cogieron sus armas con fuerza y cargaron contra el sonriente joven.
"Tal vez si fue buena idea acompañar a Azul a esto."
Soltando una sed de sangre y una nueva sonrisa igual que la anterior.
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Cronología Dracónica
FantasyLa historia se centra en un Dragón y como debido a ciertas circunstancias tiene que abandonar su cueva e ingresar en la civilización humana y tener que adaptarse a ella. ¿Qué cosas le esperan a este Dragón novato en la vida Humana?
