Prólogo

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Ve a tu cuarto Lilith...¡corre maldita sea!

Hay estaba yo viendo otra vez por segunda vez en la semana como mamá se prostituia. Áquel hombre él  mismo que casi todas las veces viene por mamá,luce está vez de apariencia un poco más desarreglada su camisa blanca lucía desarreglada y arrugada,algunos que otros botones desprendidos, su corbata estaba semi- desgarrada,su cinturón de cuero desabrochado con la bragueta abierta. Sino fuera porque estuviera entre las piernas de mamá creo que ya estaría descubierta. Él tenía unas facciones no tan adultas,no pasaba de los 40,ojos negros muy profundos llenos de rabia y de deseo carnal,una nariz normal,unos labios bien dibujados con una cicatriz en la comisura de su boca,su cabellera era desordenada de color negro oscuro. Estaba mirándome... mamá seguía diciéndome que me vaya a mi habitación,pero no podía moverme. No podía hacerlo.

-¿Quien es esa preciosura, lee? -dice el hombre sin quitarme la mirada encima.

-Ella no está en esto Nael,olvidalo.

El deja a mamá a un lado y este se acerca lentamente hacía mi.

Mamá otra vez se interpone y se posa enfrente de mi para que el no se acerque más,podría decir que media 1,80 de alto cuando se enderesaba,ella no se movía de donde estaba.

-Muevete lee.

Ella no obedece.

-¡Que te muevas!

Este al gritarle le agarra de la cabelleza y la hacerca hacía a él.

-Despues voy a terminar mis asuntos contigo,pero ahora necesito de algo fresco y exquisito.

...

LilithWhere stories live. Discover now