prologo

30 4 1
                                        

Que mi merced de la soledad que me he de aferrar para acostumbrar a cuyo silencio y vacío que  me rondan, y yo aquí en mi habitación sin más que hablar que con mi único amigo de la infancia.Un muñeco que más años que yo a de tener sin embargo  que ah de ser la única  persona que me a entendido este último tiempo.

-de verdad lo aprecio-

No hay amigo  que por malo que sea que no tenga una cosa buena a su merced (disposición).

LucaWhere stories live. Discover now