Capítulo «1»

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Mantuve mis ojos cerrados por un momento para apreciar el olor del café inundando la gran cocina y mis fosas nasales con todo lo que tenía para ofrecer.

-Toma, Sen.-Abrí los ojos sin mucha prisa tomando, cómo me indicaba, la taza de café con todo el gusto. Ya habíamos desayunado y justo ahora sólo necesitaba un poco de esta bebida caliente para apaciguar el frío que se colaba entre mi ropa.

-Gracias.-Musité dándole una corta sonrisa, un pequeño sorbo fue suficiente para disfrutar el equilibrado, delicioso y concentrado sabor. Justo cómo me gusta. Siempre he dicho que el café que prepara Rose es incomparable, no sé si tiene que ver con la marca de su preferencia o su preparación porque si algo sé, es que el café es café, pero en éste puedo sentir que me proporciona una gran cantidad de fuerza y me revitaliza al mismo tiempo. Lo sé, es un poco ridículo pero estoy bien con eso.

-No es nada.-Sonrió levemente adentrando un pedazo de pan de mantequilla a su boca sin muchas ganas de mostrar sus modales pero por supuesto que sí su gran apetito. Reí suave cuando noté las migajas alrededor de sus labios, no me importaba si se comportaba cómo la dama socialité que era y que tenía que ser, no, en realidad no me importaba para nada más que su amistad, aquella que no necesitaba etiquetas ni mucho menos risitas airadas. Estábamos bien cómo somos. Bebo con lentitud saboreando cada trago y sintiendo cómo se calienta mi interior, dejo la taza a un lado y suspiro mirando el libro que reposa frente a mí. ¿Qué debería leer después de éste?

-¿Y bien?-Finalmente tomó asiento frente a mí en la isla después de arrastrar -ruidosamente-, uno de los bancos. Dejé de hojear el libro con nostalgia y la miré sin entender.

-¿Y bien qué?

-¿Tomarás el trabajo?

¿El trabajo?

-¿Qué trabajo?-Volví a tomar la taza para terminar lo que quedaba del café sin dejar de observarla. Frunció sus cejas y arrugó su nariz de manera bastante graciosa, mordí mi labio reprimiendo una risa porque sabía lo que venía. Una volátil reacción a mi desinterés.

-¡Sabes muy bien a lo que me refiero, Senrie!-Chilló y aguantándose las ganas de decir algo más se llenó la boca de pan. Era divertido exasperarla, moví mis labios haciéndome la desentendida.

-¿Te refieres al trabajo de tu hermano?-Pregunté en casi una afirmación, cautelosamente.

-Sí.-Rodando los ojos suspiró cansada.-Sé que no conoces a mi hermano pero llega a ser muy buena persona con quién se esmera y se esfuerza, es una persona justa, además,-Siguió comiendo del pan y tragando siguió.- ¿De qué piensas mantenerte cuando se acabe tu herencia, Sen? Sabes que el dinero es dinero y tarde o temprano se acaba, tu fortuna podrá ser aún todavía muy sustanciosa pero eso no puede ser una excusa para que no hagas nada más con tu vida que estar leyendo y encerrarte en tu departamento. Eso no es una vida productiva, por el amor al pan.-Levantó el pan cómo si fuera algo tan sagrado, ser dramática es una virtud o tal vez un defecto.

Pero no podía seguir ignorando la verdad después de tanto que me lo ha dicho, Roseline tiene un punto muy válido y a mí ya se me acabaron las excusas para evadir la realidad. 

Desvié mi vista a la taza de café vacía, porque honestamente ya no puedo sostenerle esa mirada llena de genuina preocupación. Tengo que asimilar lo crudo de sus palabras aunque lo haya intentado adornar. No es la primera vez ni mucho menos la segunda. Esta rubia además de inteligente es una persona bastante realista y centrada, nadie en esta vida me conoce cómo ella y sé lo mucho que le importo, le jode verme así. Respiro profundamente y exhalo asintiendo ante la realidad. Mi vida se está yendo directo a la borda.

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⏰ Última actualización: Dec 29, 2022 ⏰

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