Seamos, un amor antiguo
de los que se mandan cartitas,
que se ven a escondidas
escapándonos a hurtadillas.
Seamos, un amor de niños
de los que son dulces y juguetones
donde nuestras risas salgan del alma y
nuestras miradas tengan ilusiones.
Seamos, un amor de adulto loco y apasionado
donde tiemblen nuestros cuerpos de
nuestras yemas encarnadas.
Seamos, un amor donde envejezcamos
juntos, donde nuestro cabello se vuelva blanco, nuestras manos permanezcan juntas hasta la última mirada de amor inocente apasionado.
Seamos, amor hoy, mañana y siempre...
