Desperté, cerré los ojos y me volví a dormir. Lo único que recuerdo de esa noche es que de mi cuello salían pequeños hilos de sangre. Había sido mordida, me habían transformado en lo que más me temía...
Una vez, mis padres me contaron qué pasaba cuando perdías tu humanidad: te sientes raro, libre, sin ataduras... Otra persona distinta de la que una vez fuiste...
-Ahora formas parte de la Organización. Eres uno más de nosotros. Lo que dejaste atrás no vale para nada.
Cuando desperté por segunda vez, eso fue lo primero que me dijeron aquellas personas, altas, sin corazón y frías como el hielo. No reaccioné a esas duras palabras, pero sabía que mi vida había acabado en el momento en el que oí esa declaración.
-Tú estarás al cargo de ella, ¿entendido?
-Sí sí, lo que usted diga.
Acto seguido, noté un fuerte tirón que me arrastraba, alguien estaba llevándome a un sitio. Todo estaba muy oscuro. Oí como abría la puerta y me dejaba pasar. "Adelante" me dijo "A partir de ahora esta será tu nueva habitación" Entré, descalza y helada, sin mediar palabra. Cerró la puerta de un portazo y se dirigió hacia mí. Me agarró de la mandíbula hasta estar a su altura.
-¿Qué tenemos aquí? Parece que la Organización ha escogido un buen espécimen. -dijo Valdis. Bajó la mirada buscando mi identificador. Tiró de él y lo examinó.- R-A-I-K-A. Raika, ¿es ese tu nombre?
Al escuchar ese nombre, reaccioné y me hirvió la sangre. Le asesté una patada a la vampiresa tirándola al suelo y le respondí:
-Mi nombre... -dije tomando grandes bocanadas de aire.- No ese maldito nombre que os habéis inventado... Mi nombre...
Dirigí mi mirada hacia ella con una expresión de puro enfado.
-Mi nombre es Akira Kimura.
Valdis me miró sonriendo. Se levantó y me sostuvo la mirada un buen rato. "Bien, Akira Kimura, parece que tú y yo lo pasaremos muy bien"
Todo pasó muy rápido, en cuestión de segundos se plantó detrás mía y me noqueó con algo metálico de un golpe en la cabeza.
Shiro... Lo siento por ser tan débil... Por favor, espero que estés bien...
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LISA
FantasyDicen que hasta el fuego más ardiente puede ser frío. Dicen que hasta los vampiros más inocentes pueden ser crueles. Dicen que hasta la más pura oscuridad puede tener corazón. ¿Será cierto?
