Mi gran llegada.

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Hace tiempo cuando eran mis años más joviales decidí mudarme a tierras europeas, para mí en lo personal era un cambio muy repentino pero necesario no tenía ningún motivo en especial yo creo que jamás podré descubrir cuál fue el motivo que me impulso a tomar esa gran decisión. El tren en el que viajaba paro en la estación y me dio mucho gusto bajarme de ese aburrido y gris tren con todas esas personas que miré durante horas fue un gran alivio saber que estaba en mi nuevo hogar, cabe mencionar que al mismo tiempo estaba nervioso y temeroso, pero era tanta la emoción y entusiasmo que sentía en ese momento que no quise esperar más y corrí por mi equipaje pedí un taxi ya no aguantaba las ganas de conocer el lugar donde me quedaría el resto de mi vida si fuese presido hacerlo.

Aborde el taxi y recuerdo perfectamente bien al conductor era un hombre de edad avanzada con cabellera blanca como las nubes de ese día y tenía una sonrisa tan cálida que me reconfortaba que el fuera la persona que me llevaría a mi destino, se formó un silencio algo incómodo hasta que me preguntó -¿PARA DONDE SE DIRIJE JOVEN?- fue cuando yo emocionado le contesté -A LA CALLE WILSON NUMERO 13- después de que mi boca pronunciará la dirección la sonrisa cálida y reconfortante se volvió fría y desconsertante, parecía que de mi hubiera salido una grosería o algo que jamás debí de pronuncia, fue extraña la reacción pero después de unos minutos recupero aquella sonrisa y sin más palabras durante todo el camino me llevo hasta la dirección que yo le había indicado; al momento de llegar me entró un escalofrío por todo el cuerpo y eso que apenas me había bajado del taxi. Le di las gracias al taxista por su buen servicio entregándole la tarifa correspondiente por el viaje pero algo que si me desconcertó demasiado fueron las palabras de aquel hombre -!AMIGO JAMAS OLVIDE LO QUE VOY A DECIR "EN ESTA CASA TODO PUEDE SUCEDER"-  sin más palabras que decir encendió el carro y se fue con su sonrisa en la cara. Yo en el momento no entendía por qué me dijo esas palabras pero prometí que jamás se me olvidaría mientras estuviera adentro de esa casa.

Busque la llave de la puerta principal en mi bolsillo y me dispuse a abrirla, fue una sensación muy extraña la que sentí cuando puse mi mano sobre en la perilla toda la casa estaba helada lo más curioso es que ese día estaba haciendo mucho calor en la ciudad pero no le tome importancia alguna así que comenzé por revisar la primera planta y no encontré nada fuera de lo normal sus que subí a la segunda planta revise todo y tampoco encontré algún problema, abrí la puerta de mi cuarto y comenzé a colgar mi ropa en el armario y colo que todas mis pertenencias en cajones y baño,me senté en la cama y estaba tan cómoda que me acosté mirando el techo pensando si era la mejor decisión que había tomado en mi vida hasta que de un momento a otro me quedé completamente dormido.

TODO PUEDE SUCEDER.Stories to obsess over. Discover now