Hidrofobia

27 4 0
                                        

Al verte, me paraliza el miedo.
Mis pies empiezan a echar raìces al igual que un árbol varado en el olvido.
Sos tan fácil de disfrutar para los demás ,
pero a mi parecer, no sos más que  la manifestación del espantoso terror.
Me haces sentir vulnerable y expuesto.
Sos mi mayor enemigo ,
tenés todo el control sobre mí.
Estoy de pie, frente a vos, para demostrarte que no voy a permitir que me domines ni un segundo más.
Avanzó decidido a vencerte,
doy un paso adelante de otro y comienzo a sentirte en mi piel.
Un escalofrío me recorre el cuerpo,
son tus manos,
tan frías como una madrugada de invierno.
Estás lleno de misterios ,
defectuosamente de odio.
Me estoy sumergiendo en tu furia,
hasta que el agua me llega al cuello.
Creo que fue una muy mala idea enfrentarte porque provocas corrientes que me arrastran con fuerza hacia tu interior.
Recuerdo nuestro primer encuentro,
cuando la marea era tal alta que me hiciste flotar por un instante sin que pueda tocar tu suelo.
Estás enojado y me sacudís brutalmente ya que forma parte de
tu naturaleza agresiva,
convirtièndome en una hoja inherente en la brisa.
No querés conocerme, sólo destruirme.
Sos tan engañoso y mentiroso como un demonio que escapó del infierno.
El pánico se apodera de mí,
intento pedir ayuda pero
empiezo a hiperventilar.
No puedo pronunciar palabra alguna,
se me dificulta respirar.
Me estás hundiendo en tus profundidades,
me asfixio.
A medida que lágrimas recorren mi rostro se me acelera el corazón ,
palpitando descontrolamente,
estimulando el dolor de mi pecho.
A la vez q una inmenza desesperación me abraza clavando sus uñas
desgarradoras en mi alma,
mis pulmones se llenan lentamente de este líquido salado.
Me estoy ahogando delante de todos.
Kilómetros de agua forman este mar tan extenso que me devora ,
a costa de aquellos niños
qué felizmente juegan en él,
despreocupados por su inocencia
al igual que se inunda mi esperanza.
Me desarmo,
cayendo a pedazos como un barco roto en el fondo del mar.
Y finalmente recupero el sentido,
hallándome a mí mismo aún parado en la orilla.
Mi mente había imaginado todo
tan vívidamente como si estuviera presenciando mi propia película.

Nunca me introducí en su infinidad para poder triunfar en esta batalla.

HidrofobiaWhere stories live. Discover now