Sin P.O.V
María Bel Pois, amante de los ordenadores y toda la vaina, al entrar nueva en la academia Cadic, decide salir en busca de unas piezas que necesita para acabar los robots que está construyendo porque ella es así de enamorada. Para ello, decide ir hasta la fábrica abandonada que hay próxima a la escuela. Picada por la curiosidad, decide utilizar el viejo ascensor que hay ya que ella cree que aún sigue en funcionamiento. La verdad es que no estaba equivocada, pues el ascensor funciona correctamente. Por arte de magia, aparece en una sala con un superordenador que despierta más aún su curiosidad. Como no para quieta, desciende hasta otra sala y encuentra la palanca para encenderlo. En su camino de vuelta, descubre una sala con tres escáneres. Ella, lejos de estar asustada, se emociona aún más. Una vez que ha vuelto a la sala del superordenador, comienza a teclear cosas sin sentido despertando a una criatura digital que no recuerda el motivo por el que está ahí dentro. Y decide ponerle el nombre de Sango, por una ex novia que tuvo que dejo huella en su corazón. Mientras tanto en la academia, Alba Stern se instala de nuevo en su habitación de cara al curso que viene. Está escuchando música tranquilamente cuando una chica irrumpe en su habitación haciendo que se sobresalte. La muchacha en cuestión se presenta como Julia Della Robbia, que es nueva. La chica destaca por ser la reina del humor y Alba de momento se muestra un poco reacia a querer conocerla, cosa que Julia ignora por completo. Siguen metidas en la habitación cuando Alba nota que algo está chupando su pie.
- ¿Julia, me puedes explicar que me está chupando el pie?
- ¡Anda! Pero si es Queen, mi perra.
- ¿Como que perra? Los animales no están permitidos en el campus.
- Ya lo sé, pero es que no podía dejarla sola en casa. Porfi no digas nada, que me voy a encargar de ella.
- Está bien (dijo Alba entre dientes)
Salieron de la habitación y de repente se encontraron con la hija del director, que estaba loquita por Alba, Noelia del Mas. Esta queda con Alba a las 20:00 en su habitación, pese que a Alba le apetece -3. El resto del día transcurre tranquilo. A Alba le parece una pesadilla ya que Julia no para de incordiarla contando chistes malos y haciendo tonterías. Al final, Julia tuvo el descaro de decirle que acabaría no pudiendo vivir sin ella, haciendo que Alba rodase los ojos. Por otro lado, María seguía inmersa en investigar a cerca de aquel misterioso superordenador. Siguió hablando con Sango, que le contaba como era lo que veía. Entonces, un mapa holográfico apareció delante del ordenador mostrando lo más parecido a una región digital con cuatro sectores; desierto, bosque, ártico y montaña. María no salía de su asombro, estaba fascinada por todo lo que había dentro de ese mundo que apodó Lyoko y Sango le mandó una imagen digital de como era el sector del bosque, para que se hiciese una idea. María flipaba y al mismo tiempo se enamoraba del entorno digital y eso a Sango le hacía feliz de alguna forma. María salió de la fábrica camino a la escuela ya que tarde o temprano los profesores se iban a dar cuenta de que no estaba. Una vez en el campus, se dirigió a las máquinas expendedoras a comprar algo para beber. De pronto, María se electrocuta al pulsar el botón de selección del producto y se desmaya observando que en los paneles aparece un símbolo muy parecido al de Lyoko. Alba y Julia que llevaban un rato apoyadas en la pared hablando de una chica de pelo negro que había sacado un chocolate caliente de la misma máquina, corrieron a ver que le había pasado a María. Ellas dos llevaron a la chica a la enfermería dejándola en manos de Mamen, la enfermera. Ella les dijo que María necesitaba descansar, y abandonaron la sala. Las chicas comentaban la jugada hasta que Alba se dio cuenta de que llegaba tarde a su clase de artes marciales.
P.O.V. Alba
Llevaba un día muy intenso. Mi nueva compañera de habitación, pese a ser una chica maja era un poco pelma. No paraba de soltar chorradas con poca gracia y a mí me cansaba. Supongo que será cuestión de tiempo que nos acostumbremos la una a la compañía de la otra. Para colmo, una chica que está en mi clase, María, se ha electrocutado con la máquina expendedora y la hemos tenido que llevar a donde Mamen. Un día de locos, la verdad. Encima se me olvidaba que había quedado con la petarda de Noelia, que está loquita por mis huesos, y ahora encima llego tarde a clase de artes marciales. No tiene pinta de que vaya a ir mucha gente, solo espero no estar sola. En cuanto llego al polideportivo, dejo mis cosas en un banco y me pongo a calentar las articulaciones y a estirar los músculos para que no sufran. De un momento a otro, la chica pelinegra que hacía un rato habíamos visto en la máquina expendedora apareció en el gimnasio. Me quedé algo moñeca al verla porque no pensaba que le interesasen este tipo de cosas y para que mentir, le pegué un buen repaso de arriba abajo. Me fijé en sus rasgos y en su apariencia física. Se notaba que hacía deporte porque era alta, delgada y sus músculos estaban tonificados. No se dio cuenta de mi presencia hasta que estuvo casi a mi lado por completo. Cruzamos un par de palabras y al poco tiempo vino nuestro entrenador, el profesor de gimnasia, Capde. Era un tipo alto y gordito que siempre llevaba el mismo chándal y la misma cinta en el pelo. Nos empezó a contar sus historias de cuando era joven. Nos dijo que un día, cuando era guarda forestal en Quebec, le atacó un castor y la chica y yo nos empezamos a reir a carcajada limpia. Una vez que acabó la chapa, nos dijo que combatiésemos entre nosotras para que viese cual era nuestro nivel. Nos pusimos una delante de la otra y antes de empezar el combate cruzamos un par de palabras más.
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Código Lyoko // Albalia
FanfictionNatalia y Alba se conocen gracias a la loca informática María Belpois que un día se topa con un superordenador en una fábrica abandonada al lado de el instituto en el que estudian; la academia Cadic. Ellas tres junto con otra amiga más van a intenta...
