Todo ocurrirá partir de mi nacimiento.
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Todo empezó en una fría noche, fui dejada en la entrada de un orfanato, que se ubicaba detrás de una iglesia de mal estado, todo estaba agrietado, paredes, él techo, las ventanas rotas, había grafitis en toda la iglesia pero aún así se realizaban misas adentró, el sacerdote una vez dijo:
- Hermanos, sin importar la mala calidad que tiene nuestra iglesia, que es la casa de nuestro señor Jesucristo, podemos seguir con nuestras obligaciones de asistir cada domingo a escuchar la palabra del señor, amén.
Bueno, retomando a lo que decía, fui dejada en el orfanato, eran las altas horas de la noche y el clima estaba dando seña de que llovería había fuertes vientos helados y yo, estaba dentro de una canasta cubierta con sábanas para que no me diera frío y entonces fue cuándo tocaron la puerta, varios golpes para que salieran a revisar quien era, el que me llevaba me dejó en el suelo y ahi salió, una anciana monja, tenía una avanzada edad pero se veía fuerte, al ver de lado a lado que no había ninguna persona pensó que era otra broma de unos niños pero dio un vistazo abajo y ahí encontró la canasta, se hincó con las fuerzas de sus rodillas, retiró las sábanas poco a poco y ahí me vió, me observó y vió si seguía con vida ya que estaba cubierta con dichas sabanas se dijo así misma: '¿Estará con vida?' así que lo pensó, me cubrió de nuevo, se levantó, tomo la canasta, entro y cerró la puerta, caminaba lento pero a la vez rápido, me llevaba con prisa me quería llevar con alguien solo escuchaba sus pasos sobre el suelo que era tablones de madera viejos, se oía el crujir, la monja abrió la puerta; ahí había varias monjas hablando entró y dice:
- Hermanas, encontré una canasta con un bebé adentró!
Las demás al oír lo que dijo la anciana se acercaron a ella a observar a excepción de 3 que no se acercaron para nada solo estaban sentadas, dando la espalda y siguieron con su charla, después de que acercaron las demás monjas con la anciana, retiró las sábanas y todas me observaron en ese momento desperté, pasé mis manos sobre mi rostro, di un bostezó y fue cuando abrí los ojos y las ví, observándome todas, la anciana me saco de la canasta, me puso sobre sus brazos y de momento le sonreí acompañado con una risita todas las que me vieron se enamoraron de mi actitud me decían de lo más lindo que puede oír un bebé pero las otras 3 no dieron la vista hacia las demás seguían dando la espalda hasta que una de ellas se levantó, dio un suspiro, se acercó con las demás, y entonces habló:
- Muy lindo y todo, pero, quiero que vallas deshaciendo te de ese bebé no quiero oír ningún pero o excusa, ese bebé me trae mal vibra
Se le acercó a la anciana y le dice nuevamente:
- Y no te lo estoy pidiendo, te lo estoy ordenando!
La anciana dio un paso atrás por las palabras de dicha monja, después de hablarle así, se dirige a la salida con normalidad, llamo las otras 2 que estaban con ella y atienden a su orden, la anciana miro fijamente a la otra monja y le corresponde:
- ¡No!
La monja se detiene; se gira a ver a la anciana y le respondé con enojó:
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El Olvidó, de un Recuerdo.
Spiritual¿quién, soy? ¿Quién, llegué ser? ¿cómo, llegué hasta acá? ¿cómo, sobreviví? ¿porqué sigo en pie? ¿porqué, no he muerto en ese entonces? muchas preguntas con pocas respuestas, varios acertijos sin resolver, un rompecabezas sin armar, un laberinto sin...
