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Los Angeles, California
-¿ya se enteraron? Oí que se enfrentaron en la corte
-¡si! Fue estupendo, es como si dos meteoros chocaran
-vamos, no creo que haya estado tan...
-por favor Rogers, fue magnífico, ambas... las mejores abogadas de la ciudad, enfrentadas...
-¿y quién ganó?
-bueno, debido a las contundentes pruebas de ambas partes, el juez decidió dar un lapso de un mes, antes de seguir el juicio
-entiendo que es solo una custodia
-si, por eso, dio un mes al padre para demostrar que está apto para tener la mitad de la custodia de su hija
-entonces no ganó nadie
-aún - se comentaba en los pasillos del bufete "Port_Coll", el mejor en toda la ciudad, no solo por su accesibilidad sino por la amplia gama de respetables y prestigiosos abogados que en el se encontraban, ¿las dueñas? Nada más y nada menos que las mejores, las más difíciles de vencer en cualquier caso, Nate Porter, y Alice Collins, ambas egresadas del mismo colegio, de la misma universidad, de la misma clase... años de conocerse las hacía mejores amigas...
-¿y donde están ahora?
-escuché que fueron a almorzar, ese caso debió ser agotador
Justo en la costosísima alfombra de un costosísimo pent house en la zona trendy de la ciudad, se encontraban las abogadas de aquel prestigioso bufete, Alice gemía mientras sus descontroladas caderas se movían con rapidez, Nate mientras tanto intentaba sujetarla por sus muslos, su lengua no paraba de entrar y salir de la vagina de su compañera de trabajo y actual rival, Alice, sujetaba con firmeza el oscuro cabello de Nate y la acercaba más, gemía muy alto
-Nate... no pares... ¡no pares! - esas no eran precisamente sus intenciones, Nate sonrió con lujuria e introdujo dos dedos en la húmeda vagina de Alice, se acercó a la cara interna de sus muslos y los besó acompañando aquellos besos con unas lamidas rápidas, luego se acercó al clítoris ya erecto y lo succionó presionándolo un poco con sus labios en el camino, cosa que hizo a Alice dar un respingo para luego tensar todo su cuerpo y liberar dicha tensión con un potente gemido producto del gran orgasmo que la invadía - ¿en qué piensas? - dijo luego de un rato, ambas recostadas al sofá mirando a la chimenea
-le doy vueltas al caso...
-hey, olvidaste la regla número uno de este lugar...
-creí que no había reglas - rió
-si las hay... número uno: nada de trabajo aquí
-¿número dos?
-no puedes fumar sola - ambas rieron, Nate tomó su cajetilla de cigarros y le colocó uno a Alice en la comisura de sus labios, lo encendió cuidadosamente y luego ella también encendió uno para si misma
Alice recorría ya la edad de los treinta y dos, elegante y discreta, con un cuerpo no muy torneado pero bien definido, una tez blanca que lucía bien con cualquier ropa, unos senos casi perfectos, solía quejarse de su tamaño, unos ojos verdigrises que resaltaban con su ondulado cabello rojizo claro, en su espalda unas pecas hermosas, Nate se divertía contándolas o al menos haciendo el intento, a los trece su padre la descubrió besándose con una chica en el internado para niñas cuyo nombre no diré, así que decidió cambiarla a una escuela mixta donde conoció a Nate
-¿a qué hora tenemos junta? - preguntó Nate
-a eso de las tres, ¿por qué?
-quería pasar por un bocadillo antes
-podemos ordenar algo
-quería sushi... - dijo en medio de un puchero, a lo cual Alice respondió con una sonrisa
-igual podemos ordenar, así no tenemos necesidad de movernos de aquí
-¿por qué no querrías moverte de aquí?
-porque son contadas las ocasiones en las que podemos venir - dijo recostándose a Nate, esta sonrió
Nate, un año menor que Alice, era un poco diferente, sus brazos, abdomen y piernas perfectamente torneadas demostraban su afán por los ejercicios, su cabello negro semi corto era un rasgo que delataba sus inclinaciones, además de su estilo al vestir, sus senos perfectamente formados aunque no muy grandes, tenían una firmeza única, ¿su piel? Bueno, tostada, herencia familiar, sus ojos cafés siempre embriagaban a Alice cuando se quedaban mirando fijamente luego de una ardua noche de trabajo
-¿todo bien con George? - preguntó Nate ya sentada a la mesa esperando a que Alice sirviera los rolls
-mmm digamos que si, ¿qué tal todo con Amanda?
-no lo se... ella quiere algo que yo no
-niños - dijeron al unísono
-George quiere eso también, no soy la típica mujer que desea un hogar
-la típica casa, el típico jardín, hasta el perro y las parrilladas de vecinos - ambas rieron
-esta es mi vida ¿sabes? Ganar casos
-aún no ganas - aclaró Nate
-lo se - rió - pero, el punto es que, me divierto bastante como estoy ahora, mi vida es mi trabajo... además de tener sexo con mi mejor amiga - Nate rió
-corrige hermosa, te gusta que tu mejor amiga te haga experimentar los mejores orgasmos que has tenido
-si... jajaja, tienes razón
-apuesto a que ni siquiera George ha logrado que grites su nombre como yo hago que grites el mío - dijo llevando un california roll a su boca, Alice enmudeció y se sonrojó, en realidad nunca había tenido intimidad con George, pero a los ojos de Nate si, pues si lo sabía era muy seguro que acabaría riendo hasta mas no poder
-veo que te sientes muy confiada - rió tratando de disimular lo que pensaba
-lo estoy Darling, lo estoy - dijo riendo y tomando otro california roll, amaba el sushi
-y bien, si Amanda quiere niños y tu no... ¿qué piensas hacer?
-no lo se... lo único que nos mantiene juntas es el buen sexo, ella es... wow
-¿ah si? Invítala un día - Nate se ahogó al escuchar esto, levantó la mirada y vio a Alice extenderle un vaso de agua...
-¿en serio? ¿un trío? - dijo emocionada
-no seas tonta... no estaría con otra mujer que no fueras tú, mucho menos tu novia
-vamos... no digas esas cosas en broma Al
-vaya que te lo creíste - dijo riendo - iré a ducharme, debemos estar en la oficina a eso de las dos y media
-¿qué hora es?
-poco más de la una, pero debemos estar listas
-está bien, mejor nos duchamos por separado
Alice optó por un conjunto de falda y saco, a juego... una falda un tanto entallada ya que Nate adoraba verla mientras planteaba un caso a la junta, era gris con leves líneas negras en ella, unas medias panty de seda y sus tacones D&G
-¿así estoy bien? - dijo mostrando su maquillaje a Nate, esta sonrió y asintió, esta optó por lo sencillo, pantalón de lino negro, zapatos de vestir, una camisa blanca manga ¾ y una corbata negra delgada, arregló su cabello lo mejor que pudo y buscó su maletín
-¿en tu auto o en el mío?
-quiero ir en el mío, George se molestará si ve que me llevas otra vez
-¿y?
-no quiero lidiar con el ahora
-está bien - se dieron un apasionado beso de despedida, Nate se calentó más de lo debido y alzó a Alice con cuidado, cuando esta se percató empujó levemente a Nate
-oye... debemos irnos - sonrió
-si, bien... ya nos vamos - cada una subió a su auto... Alice a su Volkswagen Passat 2014, un majestuoso auto azul eléctrico, mientras que Nate arrancaba ya en su Dodge Nitro negra

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