Mis emociones... eran un revoltijo, sentía ira pero una tristeza inundó a mi ahora solitario corazón, ese sentimiento que llenaba mi interior, y así mismo le envíaba señales a mi cerebro recalcandome una y otra vez, de que dentro de mí algo se había roto en mil pedazos.
Ese mismo sentimiento que ahora en mis ojos ahoga en mar de lágrimas y dolor, esto no puede ser real... simplemente no puede, me recalcaba para no creer la soledad que me azotaba con el látigo de la realidad. No logro creerlo, pero más bien... no quiero creerlo apesar de la dura realidad frente a mi.
Todo paso con gran rapidez, aunque se detenía y hacia que a la vez sea tan lento, y por ahora lo unico que sé, es que su pequeño rostro no se va de mi mente; su sonrisa, sus labios, esa mirada atreves de este par de cristales ahora manchados de sangre, su sangre.
El marco negro no lograba esconder aquellas manchas desparramadas, estas que resaltaban sobre el cristal, y que aun con la oscuridad de mi entorno,se denotaba pasar por la ventana del lugar, un reflejo, aquel destello azulado que venía de la Luna sobre el cielo nublado posado en la ventana, aquel destello que daba paso a la vista.
—Maldita sea.— balbucee mientras no lograba aguantar más, sentí lágrimas caer por mis mejillas dejando su doloroso rastro de mis sentimientos escapando, sentia como me derrumbaba mientras poco a poco iba cayendo más profundo en lo oscuro del lugar. Solo golpee la pared con tanta furia, con tanta fuerza y con tanto dolor, que apenas si me percato que mis nudillos se desgarraban y llegaban a sangrar. Empece a sentirme desolado, solo, en el Fondo de la oscuridad oculta en mi corazón roto como si algo se apagara.
Aunque lo logre sentir, aun así, lo sentía.. su mano sobre la mía, tan calida y suave, esa risa suya baja y tierna portada por una sonrisa tan bella que iluminaba cualquier tristeza , por una sonrisa que se desmoronó y de risas que se volvieron en gritos, retumbando por la habitación pidiendo socorro desesperadamente sin tener quien le salvase, sumido en el horror del deseo de otro.
No puedo dejar de imaginar, no puedo dejar de ver... aquellos cristales manchados de rojo, noedo controlar mi furia al recordar mientras los observaba, el cristal que tras el solía albergar aquellos ojos tan peculiares, tan bellos y que ahora en su reflejo, solo deja ver mi desordenado sufrimiento.
Me aferre, ¿que más podía hacer?, así que me solo me aferre, a estos marcos con los sentimientos destrozados, nada más con mis nudillos sangrando y mis recuerdos siendo cortados con estos par de cristales hasta lo más profundo de mi, era lo único que tenía. Tal vez lo único que merecía.
Ahora estaba incompleto, ahora estaba roto y manchado de sangre aunque ya no me importaba, con solo mirar estos lentes aun recuerdo la primera vez que vi aquellos ojos suyos tan singulares y llenos de viveza en aquel campus de Universidad, aquel día que el rompió mi maqueta por accidente.
Pero... ¿Acaso pude haberlo salvado si me daba cuenta de aquello que lo atormentaba?
------------------------ o ---------------------------
Estaba demaciado apurado como para arreglar todo, me había quedado dormido tras estar estudiando por la noche y para nada llegue a escuchar la alarma de esta mañana, siquiera recuerdo el momento que quede dormido.
Ya había llegado tarde cinco veces en todo el medio mes que llevo yendo a la asistencia práctica médica de interna, y la verdad no quisiera dejar una sexta vez en mi registro y quedar como solamente el chico de la llegadas tardes, así que al despertar solo me dí apuro, y eso que apenas llegue a agarrar mi mochila.
Camine rápidamente pensando que, con suerte, llegaría a comer algo en la cafetería, auque el sonido de mi estómago rujiendo implorara almenos algo de comer.
Tampoco es como si llegará a fijarme por donde caminaba, sabía el camino y no observaba a las personas mientras más aceleraba mi caminar, este que ya ni siqueira era caminar porque ya estaba corriendo.
Llegue a toparme contra algunas personas, así que no pare de repetir "perdón, disculpen, permiso " Con algo de vergüenza. Y para cuándo me di cuenta ya era muy tarde, choqué. Gran suerte la mía, a lo último ya estaba en el suelo debido al impacto que nos dimos, termine cayendo de trasera hacia el áspero suelo, solo llegue a escuchar el sonido de algo romperse.
Abri los ojos para ver que fue, auque no llegue a ver nada, al parecer mis lentes habían volado con el golpe y como tengo tan mal la vista no me sorprende no alcanzar a ver nada, y fue cuando de él escuche que suspiraba junto a un— ¿Estas bien? —
La verdad solo ví su silueta; con mis manos busque por el suelo mis lentes esperando que los cristales no se hayan roto.
No sentí más que granitos de tierra y pequeñas piedras, tampoco llegue a distinguir la forma de unos marcos por el suelo, y me dí cuenta de que el otro los había tomado.
YOU ARE READING
Balance Of Love
Romance"Cuando uno ama en grande, y pierde ese amor puede hacer cosas que jamás pensó, que sus sentimientos tomarán control, perder todo y buscar el balance" Michael Rainnolds es un estudiante de arquitectura que en un pequeño accidente, al destruirse su m...
