Taza de Té

10 0 0
                                        

Una habitación pequeña, 5 por 5 metros, diría yo.

Las paredes de la pequeña habitación tenían un color rosado claro, un rosado pálido; pero su techo si era blanco, un blanco limpio como las hojas de un cuaderno recién comprado, muy bonito. El piso de madera oscura que hacia juego con las cortinas blancas y la puerta; dos ventanas perfectamente cuadradas, una al lado de la otra.

En el medio de la habitación, medida milimétricamente, había una mesa, una mesa blanca, circular que solo tenía una pata que estaba en el medio. Tres asientos de metal, del mismo material que el de la mesa, tenían un suave cojín celeste.

La mesa, sombre el mantel que era tan largo hasta llegar a la mitad de la altura de la mesa, tenia, 3 tazas de té con sus respectivos platillos. Una tetera que hacia juego con las tazas, cucharas y un azucarero. Un plato plano con una servilleta con estampado de flores, sobre la que tenia diferente pastas.

-Bueno tengo malas noticias para ustedes dos... Están muertos.

Una anciana con aura amable, dice tranquila esas palabras y luego le da un trago a su te.

-Muertos? A que se refiere?

Mizuki sentado delante de la anciana con una taza en la mano derecha y en la otra su platillito, pregunta sin mostrar sorpresa o enojo, solo le da un sorbo al te.

-Simplemente eso, dejaron de existir en el mundo de los vivíos.

La anciana da otro trago y responde la pregunta.

-Entonces estamos en cielo o el infierno?... O lo que haya después de la muerte.

-Mmm... Digamos que se encuentran en el limbo, ni en el infierno, ni en el cielo.

-Comprendo.

La anciana y Mizuki tan un trago sincronizado antes de...

-Como puedes estar tan tranquilo Mizuki? No escuchaste estamos muertos?! Nuestras vidas, nuestras metas y sueños han acabado?!

Antes de ser interrumpidos por los gritos de pánico de Masumi.

-Compórtate Masumi. Deja hablar a...

-Dime como quieras querido.

-...La señora.

-Pero como puedes estar tan tranquilo, imbécil! Que pasara con mis subordinados? Acababa de entrar un novato y yo quería invitarle un trago.

Masumi recorre la habitación caminando rápido, gritando y hablando solo.

Sus emociones eran confusas pero el pánico predominaba.

-Que buen te es este.

-Me alegra que te guste querido. Es té de manzanilla, es mi preferido por eso lo hice con mis propias manos.

-En serio?... Es un honor tomar este te tan bueno, hecho por sus manos. Estas deliciosos, gracias.

-Oh querido, gracias. Que educado pero que educado eres.

La señora sonríe ante tal alago.

-Gracias a usted por tomarse las molestas...

Los dos comparten una sonrisa amistosa.

-Bueno hora hablando serio, me gustaría que me explique... Porque estamos aquí?

-Claro, claro. Pero me gustaría que ambos hermanos me escucharan.

Mizuki mira a su hermano, el cual estaba en un estado desastroso.

En una esquina, en posición fetal, con expresión de desesperación, baboseando incoherencias. Como si se le fuera el mundo en sima.

Bendecidos por La Diosa de La TierraCerita yang bikin terobses. Temukan sekarang