Estoy en lo que parece una especie de isla. Todo está oscuro y lo único que sé és que ayer, día 24 de octubre, me atropelló un camión. Me miré varias veces al agua para saber como soy: ropajes y pelo oscuros como la noche contrastados con una pálida piel y unos ojos de un rojo carmesí intenso.
De repente suena una voz en mi cabeza: "... limbo." ¿Estoy en una especie de limbo? No, imposible, deshecho esa idea de mi mente. Aunque... ¿y si es así? Entro en pánico muy rápido.
Distingo una especie de figura en el mar. Efectivamente, es una barca. En ésta hay un esqueleto llevándola, pero... no siento nada de miedo. Sé lo que dice, pero no está abriendo la boca.
Me subo a la barca y de golpe siento una abundante calidez, es un sentimiento que conozco, pero no sé distinguirlo. Todas mis preocupaciones se han ido, querría querarme aquí por el resto de mi vida.
Llegamos a otra orilla, es distinta a la otra, esta mucho más oscura. Me bajo a la orilla, de repente el esqueleto y la barca empiezan a desaparecer convirtiéndose en burbujas que poco a poco van estallando. Siento una abrumadora tristeza. Inconscientemente, una palabra sale de mi boca tambaleándose: "madre..."
Todo se vuelve negro, no veo nada, me empiezo a mover hacia delante.
Veo una luz que parece inalcanzable, una pequeña esperanza para salir de está pesadilla. La luz se va acercando a mi, no parece una luz, parece un pájaro brillante. Éste deja caer una pluma brillante. La cojo. Quema, quema tanto que rompo a llorar.
Rápidamente la luz invade toda la oscuridad. Acompañando a ésta, una voz resuena en mi cabeza: "Por favor, aprovecha esta oportunidad."
YOU ARE READING
Hijos Del Fénix
FantasyEn un mundo donde la magia impera bajo una Erde que en sus días fue atemorizada por seres malignos... Las prácticas ígneas y oscuras están catalogadas como tabúes por ser las principales contribuyentes al desarrollo del caos que azotó cruelmente a e...
