BAILARINA
Hoy es risueña y genuina...
es de la alegría
bailarina.
Por eso pocos imaginan la de veces que se partió
los principios
aprendiendo a guardar el equilibrio sobre suelos resbaladizos,
encharcados por el sudor de la tristeza de un par de ojos
con destellos escurridizos.
Deporte arriesgado, el suyo.
Ser flexible, estirar la sonrisa
y asumir una buena derrota,
ser bailarina
encurvando la vida,
porque no le queda
otra
es la séptima.
