prologo

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     — empezar de nuevo mm... no se ni como debería estar. — pensé por un momentos en frente de la cera del instituto.

Empezar de nuevo implica muchas cosas sociales y mentales; empezando por allí ya voy mal, solo digo. ¿no? tener una mente como la mía o mas bien tener mi vida es algo, — Que tengo que llevar—como un peso, no me gusta tenerlo pero igual lo tengo que llevar.

 Recuerdo rápidamente que si las traje, el corazón se me acelera y y mi mano agarra velocidad para revisar el bolsillo de la camisa. — suspiro. — Están allí, menos mal, no quiero empezar con mal pie. El instituto no parecía nada fuera de lo ordinario; alumnos afuera hablando en grupos muy pequeños, casi como subdivididos completamente. claramente parecía una gran multitud, pero no es nada fuera de lo ordinario.

  Un repentino tintineo sucumbió ante mis pensamientos, haciéndome salir de mi trance. ¡El timbre de entrada! en eso la multitud me empieza rodear al ver que no proseguía a caminar con ellos. Algunos me miraban con malas caras, como otros solamente miraban sus teléfonos. En eso vibra el mio que esta en el bolsillo del pantalón; me imagine que era mi madre. Saque el teléfono y ley el mensaje.— llegaste bien, ¿ya estas adentro?— Sabia que era ella. Vi la hora y guarde el celular para seguí adelante. me acomodo un poco el cuello de la camiseta y prosigo a poner mi mirada al frente,en la entrada principal; veo sonrisas ,caras largas y demás.

 Sujete fuertemente mi mochila y con los pulgares apoyados en las tiras aconchadas  me hice camino hacia mi casillero. Coloque la combinación que le entregaron a mi madre en un papel apenas me inscribió y, se abrió.

 La taquilla claramente estaba vacía deje mi bolso allí adentro y tome solamente lo que iba necesitar en mi primera clase. Volví a ver el celular y eran las 7:30 me tranquilice un poco e intente mantener mi mente en blanco, pero no tanto.

Los murmullos de la gente a mi alrededor en la clase de ciencias sociales. — Eran un poco sofocante.

   — buenos días a todos. Bienvenidos a un nuevo año escolar. — se apoyo en su escritorio dándole la espalda, su mirada recorrió el salón y prosiguió diciendo, mientras reinaba el silencio. — ¡veo que hay nuevos rostros!

 Empezó nuevamente el murmullo; empezaron a voltearse y a comentar con el que tenían al lado. Sentí un pequeño toque en mi espalda. Gire un poco mirando por encima del hombro.

   — hola, ¿eres nuevo? —me dijo un chico muy afable de cara, no sentí ninguna intención maligna de su parte, tenia unos hermosos ojos castaños muy enmarcados y su cabello enrollado negro.

le sonreí gentilmente y cuando estaba apunto de responder.

   — ¡hey...! préstenme atención. —  aplaudió.—  Quiero que los nuevos se levanten y se presenten. — dijo con mucho animo mientras alzaba las manos hacia arriba mientras nos poníamos de pie. — así esta bien,  ya veo mejor esos nuevos rostros, preséntense por favor. — Se afinco un poco en la ultimas palabras "POR FAVOR".

Un chico que estaba al frente empezó. — Buenas tardes soy santiago y mucho gusto de estar con ustedes. — dijo son un acento extraño, parece español. Luego prosiguió otra chica; vanessa y por ultimo se me quedaron mirando todos y tenia un poco de pena y también miedo pero con todo y eso me presente.

   — mucho gusto, compañeros, soy mían y espero llevarme con ustedes.— Mis dientes temblaban de pavor, pero no se notaba mucho. parecía relajado desde mi punto de vista. Pero en realidad mi corazón bombeaba el oxigeno y el carbono en la sangre que traspasaba todo mi cuerpo.

Al terminar mis palabras dirigieron su atención hacia al profesora que empezó a hablar. — Bueno espero que todos sus compañeros sean amigables. — Lanzo algunas miradas descriptivas a algunos del entorno; haciendo entender que sera mejor que me cuide de ciertas personas. — Pero bueno, ya se pueden sentar.

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