Sophie Slora era el nombre de la muchacha que ahora mismo se encontraba frente a dos hombros de apariencia espeluznante, mientras tras ella descansaba el cuerpo insconciente de un hombre de largo cabello rubio.
—Si no sé alejan llamaré a la policia—Gruño la mujer provocando la risa de esos hombres, uno Tiro del cuerpo de la chica y agarró su mandíbula con fuerza mientras una larga lengua parecida a la de las serpientes recorría el rostro de la humana, un grito escapo de sus labios y este resonó en la mente del rubio, uno que había recobrado la conciencia hace unos segundos, abrió sus ojos y noto como los reptiles lamian la mejilla de la humana, la rabia recorrió su cuerpo y movió una de sus manos haciendo que un viento fuerte alejara a su humana de aquellas bestias.
Sophie sintió como si algo invisible la agarrara de la cintura alejándola de aquellos seres, miro sobre su hombro al habré de cabellos rubios.
Dos ojos chocaron iniciando una unión invencible.
Unos rojos como el fuego y otros tan azules como el agua.
Dos corazones volviéndose uno.
Blaz maldito en su idioma natal y le rogó a los dioses por fuerza para defender a la mujer, pero estos parecían no escucharlo y lo último que vio fue como el cuerpo de ella chocaba contra la pared del callejón y el grito que escapo de sus labios.
Sophie sintió como algo bullia en su interior y con fuerza acercó sus manos al pecho del hombre que la acorraló, una energía fue liberada desde sus manos y el hombre cayó al suelo luego de que su espalda chocará contra la pared de enfrente, un pequeño temblor los sacudió y el otro observaba con miedo a la chica, la cual al parecer no era una humana como había pensado.
Miró al príncipe en el suelo sin energías pero el miedo era tan grande que escapo del lugar dejando atrás a su amigo, juro venganza hacia la chica.
Sophie dejó escapar un jadeo de cansancio y se acercó al cuerpo del rubio, una de sus manos choco contra el rostro de este, el abrió sus ojos por el golpe y observó cómo un brillo sobrenatural se hallaba en los ojos de la mujer, intento hablar pero nada escapo de sus labios.
—Necesito que te levantes mi auto se encuentra cerca, en cualquier momento el puede despertar y es mejor irnos rápido
Minutos después Sophie Cargaba a un Blaz que se arrastraba junto a ella hasta un vehículo negro, se dejó caer en el asiento y gruñó por el dolor en su estómago, Sophie arrancó el veicjiculo y se sumergieron en un cómodo silencio entre ambos.
Ella estaba nerviosa y sobre todo asustada, no sabía que era esa energía que hizo que el hombre casi quedará clavado a la pared de ladrillos de callejón, miro de reojo al rubio y suspiro, nadie la mandaba a meterse en la boca del lobo pero no podía hacer como si nada ante una injusticia.
—¿Cuál es tu nombre ricitos de oro?
Blaz sonrió por el apodo y se acomodó en el asiento—Soy Blaz Talamh y ¿tú?
—Sophie Slora.
Claro que no era humana, el conocía a la casa Slora.
La observó en silencio, ella era de su planeta pero ¿Qué hacía en la tierra humana? Había algo que se estaba ocultando y el iba a descubrirlo.
Entonces se prometió algo, fuera lo que fuera nadie iba a dañar a la chica que le había salvado la vida, le iba a servir ellos le sirven a la naturaleza.
"Juro por la naturaleza protegerla hasta el fin de nuestros días y más halla"
Y los dioses fueron testigo de esa unión, entonces el viento en su planeta real arrasó con todo a su paso demostrando la unión que se acababa de forma.
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Atraves de ti
FantasyCuando Sophie conoce a Blaz sabe que su vida nunca más será la misma, comenzando con que Blaz no es de su mismo universo y porque alguna extraña razón ahora el se autodenominó el sirviente de ella. -Creo que estás loco Blaz-Gruñi molesta mientras el...
