Prólogo

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1980
Era un día de tormenta electrica, rayos caían sin parar, muchas personas tomaban café en sus casas, otras yacían dormidas bajo el ruido de la tormenta, pero Einstein estaba en el techo de su casa, con solo un impremeable, botas de hule y una antena, la colocó en el techo y se separo unos centímetros para apreciarla, cuando un rayo cayo directo a la antena, logrando el objetivo de Einstein, conseguir suficiente energía para su máquina del tiempo.

Yep, Ein invento una maquina del tiempo.
Asi, nada mas, por sus webos científicos.

Asi que Einstein bajó, llegando al ático, donde tenia su maquina, la encendio y... ¡funcionaba!
No lo podia creer, todas esas noches de mucho café y fallos que terminaban en dejar sin luz a toda una cuadra habían rendido sus frutos.

Sin más espera configuró el portal, al cual le salian luces y chispas sin parar, con curiosidad y miedo, se adentró en aquella máquina que él mismo había inventado...
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Sin saber que alguien lo espiaba desde una ventana cercana.

Para el amor no hay epoca Stories to obsess over. Discover now