___24 de septiembre del año 1a.C
Sala de conferencias del estado de Stainbow
Darwayne
Ninguno de los individuos ahí presentes tenía una solución viable al problema que había creado la raza humana. Esperábamos lo peor.
Años atrás habíamos creado esta organización dado que éramos los más inteligentes de cada continente, y eso se debía a un hecho que todo el mundo sabía: no éramos humanos. Desde tiempos inmemorables, el planeta Tierra y nuestro planeta, Lotus, habían estado conectados por un portal. Nuestros antepasados, en su afán de encontrar vida en otros planetas, lo habían descubierto, y así descubrieron a estos seres que se hacían llamar humanos. Normalmente solían aniquilar cualquier forma de vida encontrada en otros planetas, pues el lema de los lotuanos es "Aniquila antes de ser aniquilado", pero había algo en estos seres que les hizo perdonarles la vida. Por tanto, decidieron ayudarlos a evolucionar, pero con una condición que los humanos aceptaron encantados: en cada continente perteneciente al planeta Tierra, habría un representante del planeta Lotus con el fin de poder controlar la evolución y garantizar la armonía entre los continentes. Los humanos aceptaron porque lo que les ofrecíamos era más de lo que perdían: les enseñamos a escribir y leer, ayudamos a promover la educación, trajimos herramientas de nuestro planeta para que pudieran replicarlas, les ayudamos a construir casas, introdujimos la tecnología... y a cambio, ellos solo nos tenían que dejar controlarlos un poco. Nuestro único objetivo era poder ver la manera en que evolucionaban, para así poder aplicar estos mismos conocimientos a otros planetas que descubriésemos, pues hasta ahora parecíamos ser los más inteligentes entre todos los planetas que habíamos conocido (y destruido). Pero había un dato con el cual no contábamos por entonces, y es que los humanos son egoístas y violentos por naturaleza.
24 de septiembre del año 3a. C
Su sonrisa fue lo primero que vi al abrir los ojos. Estábamos en un claro en medio de un bosque que solíamos visitar a menudo, solo que esta vez no recordaba haber andado hasta ahí.
Te has quedado dormido- dijo con voz risueña.
Es entonces cuando noté que mi cabeza estaba apoyada en sus piernas. La miré con más atención. Siempre me dejaba hipnotizado cuando la miraba. Su belleza era inigualable, y no había lotuano que se acercara a esa belleza. Parecía incluso irreal. Me apoyé en mis manos para poder sentarme con la intención de besarla. Con mi mano toqué su rostro, tan hermoso y sin imperfecciones. Acerqué mis labios a los suyos, y cuando apenas quedaba espacio entre nosotros, susurró: ¡despierta! Acto seguido comenzó a zarandearme, hasta que su rostro se convirtió en el de otra persona.
¡Despierta Wayne!¡Tenemos una emergencia!¡El proyecto mamut se ha escapado y está sembrando el caos en Lotus! - dijo Cartus, el representante de Amazonia. De inmediato me desperté, me vestí deprisa y corriendo y nos dirigimos de inmediato a la sala de conferencias de Stainbow.
¡Señores! - se escuchaba la voz del comandante haciendo eco por el pasillo hacia la sala- ¡Estamos en alerta roja!¡Tenemos que volver de inmediato a Lotus o no habrá país al que volver! Están controlando el proyecto mamut por ahora, pero quién sabe cuánto podrán aguantar. Recordad que nosotros lo creamos, así que es imprescindible tener en cuenta de lo que es capaz de hacer ese proyecto. Tenemos que volver de inmediato a Lotus. Nosotros desarrollamos el proyecto Lotus, y solo nosotros sabremos cómo pararlo.
Pero señor, - intervino Cartus- si nos marchamos, quién sabrá qué es lo que harán los humanos en nuestra ausencia.
Cartus, será solo por unos meses. No creo que cambien mucho las cosa por aquí. - le respondió el comandante- Además, recuerda que los humanos no son nuestra gente, los lotuanos sí, y nuestro deber es hacia ellos. Id a recoger vuestras pertenencias, salimos en una hora.
Una hora después, estábamos todos sentados en la nave, preparados para despegar. Con un poco de suerte volveríamos en un par de meses.
No obstante, aquello que pensábamos que nos tomaría un par de meses, al final fueron un par de años, y a nuestra vuelta el planeta había cambiado demasiado. La armonía entre continentes se había esfumado, dando lugar a diversos conflictos bélicos entre ellos. A esto, había que sumarle el hecho de que no cuidaron el planeta Tierra como tenían que hacer, provocando diversos desastres naturales tales como sismos y maremotos, los cuales destrozaron poblaciones enteras. El índice de violencia había aumentado considerablemente, pues tras nuestra partida eliminaron todas las leyes, y ahora el planeta estaba sumido en el caos. La única opción que veíamos viable era la aniquilación de la humanidad, utilizando con la Tierra el mismo proyecto que habíamos empleado con los demás planetas que habíamos destruido.
Dos días después de tomar esta decisión, aniquilamos a todos los seres humanos que habitaban en el planeta Tierra. Después de cerciorarnos de que no quedaba ni un solo humano, trajimos a los representantes de la Tierra que se encontraban en Lotus. Eran un grupo de 20 personas, todas ellas de diferentes profesiones que se encargarían de devolverle a la Tierra todo su esplendor. Claro está que nosotros no volveríamos a interferir en asuntos de humanos. Les entregamos una serie de materiales necesarios para sobrevivir, y decidimos unir la mente de una de las humanas, Libis, con la mía (dado que era el más inteligente de mi especie) y así poder estar en contacto con ellos para poder saber cómo se iban adaptando. Este contacto mental lo irían heredando sus descendientes para así no perder el contacto mental.
Tras ultimar los detalles, todos los lotuanos volvimos a nuestro planeta, y cerramos el portal para siempre.
____________________________________
Primera historia que escribo. Si te ha gustado deja tu like. Si no, comenta lo que no te ha gustado para mejorar.
Muchas gracias por leer
