Parte unica

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Los merodeadores tenían un problema.

Bueno, Sirius tenía un problema.

Al parecer no era ningún secreto que James y Regulus se veían a "escondidas" cada que tenían alguna oportunidad, pero a Sirius no le gustaba esto, no porque pensara que su mejor amigo fuera malo para su hermano, más bien todo lo contrarios, estaba seguro de que sería el moreno quien saldría lastimado de esa extraña relación.

Remus había intentado convencerlo de que James sabía lo que hacía, no era tan tonto como para caer en una trampa, tal como insinuaba el sangre pura, además se les veía felices juntos ¿acaso no era eso bueno?

Pero nadie podía sacarle a Sirius de la cabeza que su hermano de otra madre estaba en peligro con su hermano de sangre y fue asi como inició su plan para separarlos, por desgracia para él, parecía que nada funcionaba, no importaba que es lo que hiciera, ellos siempre estaban juntos.

Intentó hacerles bromas para que discutieran, inventar rumores, ir directamente con cada uno y asegurar que uno decía cosas horribles del otro, pero como ya se dijo, nada funcionaba.

Y fue aún peor cuando vio a Peter empezar a pasar tiempo con Barty, esas víboras se querían robar a sus amigos para hacerles Merlin sabrá que cosas.

Fue complicado y tuvo muchas discusiones con Remus, pero no le importaba, haría lo que fuera necesario para protegerlos.

Con Peter fue fácil, solo habló con él de lo malo y peligroso que era verse con un Slytherin y se sintió satisfecho cuando esté le dio la razón y le dijo que ya no volvería a verlo y el primogénito de los Black estaba tan desesperado que le creyó sin más.

Pero con James fue más extremo, quizás si era igual de despreciable que toda su familia, pero no podía importarle menos para ese punto.

Su plan era complicado y había muchas cosas que podrían salir mal, pero igual iba a arriesgarse.

Primero se aseguró de dejarle claro a su hermano que era mejor alejarse de James.

—Tenemos que hablar.– dijo el mayor de los hermanos Black acercándose a su hermano pequeño, se encontraban junto al lago negro, pronto acabarían las clases y el cuarteto de amigos y toda su generación serían libres de la escuela.

—No tengo nada que hablar contigo, Sirius.– dijo el menor con un claro disgusto en la voz.

Hacia demasiado tiempo que su relación había decaído por completo, cosa que sólo empeoró cuando su relación con el de anteojos empezó.

— Se que me he portado mal, pero eres listo, sabes que su relación no va a llegar a nada, solo lo vas a lastimar. ¿O que? ¿Vas a irte como yo lo hice? Nuestros padres jamás lo permitirían y lo sabes. – habló con firmeza agachandose a su lado, tenía que hacer de hermano preocupado.

Sirius no era tonto, conocía las inseguridades bien guardadas de su hermano y planeaba usar todas y cada una en su contra si era necesario.

— James se merece algo mejor que eso y lo sabes, merece ser feliz con alguien que pueda amarlo sin tener que ocultarlo, tú jamás serás esa persona mientras quieras ser un Black, será mejor que te alejes de una vez.

Su hermano no respondió nada, pero solo con ver como apretaba los labios supo que había logrado su objetivo, un problema menos.

El primer día de las vacaciones escuchó a su mejor amigo llorar en su habitación al otro lado del pasillo, seguramente Regulus ya lo habría terminado, se sentia fatal por hacerle daño, pero era lo mejor.

Y aprovechándose de la confianza que había con su amigo moreno, entró a la habitación y lo atacó por la espalda.

Un obliviate y todos sus problemas se habían solucionado, pero claro que no era tan cruel para dejarlo solo y recordando el antiguo enamoramiento que el de lentes tuvo en sus primeros años en Hogwarts, le hizo creer que seguía enamorado de su amiga pelirroja, no fue difícil juntarnos, sabía que a Lily le gustaba  y no cuestionó demasiado el repentino interés que reapareció en el animago.

Obliviate | One Shot Where stories live. Discover now