Durante una noche de lluvia, mas bien una tormenta, lo que parecía un relámpago cayo a la tierra quemando arboles a su alrededor, un pequeño temblor con un estruendo infernal seguido de un silencio.
De entre los arboles los animales huían del fuego con gran velocidad, de entre ellos un ciervo cayo al fuego rompiendo ce ambas patas delanteras dando oportunidad de cazar a un enorme lobo gris, este se acerco con cautela pero antes de deleitar su precioso festín, una luz entre celeste y rojiza lo segó por completo, el lobo solo sintió las gotas de lluvia sobre su pelaje antes de cerrar sus ojos.....
-¡BUENOS DIAAAS!- dijo la voz de un hombre, un poco desmañanado pero muy feliz.
-Baja la voz, que no me duele la cabeza-La voz de una mujer replico de forma suave, cansada y aun cálida de entre todas sus cobijas.
-Esta gripa que traes esta cada vez peor, necesitas un medico-Dijo el hombre con un tono preocupado.
-Ya te lo dije, estaré mejor en cuanto pueda comerme un bote de helado yo sola-Dijo la mujer
-El helado te va a hacer peor- el hombre replico mientras fruncía el seño por la evidente falta de cuidado de la mujer.
Ambos se levantaron, la dama camina desde la cama en ropa interior de la parte baja, con una camiseta que pertenecía al hombre, con un logo de una taza de café, quizás tenia letras pero estas se habían borrado por la cantidad de lavado y secado que había pasado, la mujer estiro sus brazos y los bajo lentamente por sus caderas posando en la cintura.
-Hoy quiero pizza para desayunar-Se dijo a si misma de manera determinada.
Camino escaleras abajo mirando la espalda y hombros del chico, este le abrazo por dicho angulo y dejo caer su pero sobre el mientras hacia un puchero.
-Quiero una pizzaaaaaaaaaaa-dijo mientras un bostezo se apoderaba de su voz.
Con un suspiro el chico le contesto -Yo pensaba en hot cakes pero si insistes..-
La chica salto de emoción alzando sus brazos de felicidad dejando caer su largo, lacio cabello color miel hacia atrás, era muy feliz pero el haber bajado sin algo abrigador le causo un escalofrió de se sintió desde sus rodillas hasta su nariz, entre brincos y apuros fue por un suéter y una cobija, pues la tormenta de anoche había congelado aun mas los alrededores.
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Pasión por la luna
RomanceUna pareja tendrá problemas después de una tormenta que cambio sus vidas..
