Voy a contaros una historia de cómo dos personas completamente distintas acabaron unidas por el lazo rojo del destino.
Jack era un chico con unos ojos azules que expresaban una mirada fría como el hielo y un pelo negro como la oscuridad de la noche, su personalidad era seca como el desierto y cuya filosofía de vida era "no río ni lloro ni me enfado, solo gasto mi energía en cosas esenciales para mi vida como mi estudios, el resto carece de importancia". Siempre estaba solo no tenía necesidad de tener amigos ni esas cosas, lo encontraba totalmente innecesario.
Un día llego una alumna nueva a calase era una chica de ojos verdes, un pelo rojo como el fuego y una sonrisa brillante como el Sol y por desgracia para Jack se sentó al lado del. Se preguntó por qué de todos los sitios que había ella eligió sentarse justo al lado suya, no le agradaba para nada.
Ella era muy energética siempre activa con necesidad de hacer algo en todo momento era todo lo opuesto a él.
Paso una semana hasta que ella muy intrigada le pregunto porque siempre estaba tan serio sin borrar esa agradable y dulce expresión alegre que siempre tenía, el clavo sus ojos de hielo en ella y le dijo "No rio ni lloro ni me enfado, solo gasto mi energía en cosas esenciales para mi vida el resto carece de importancia". Ella no pudo evitar reírse y por primera vez el sintió lo que llamaban enfado, se sintió intrigado, nadie nunca había causado ninguna emoción en el, entonces el pregunto porque ella sonreía a todas horas ella lo miro con dulzura y sonrió con un poco de dolor .Empezó a hablar y le contó que ella había nacido con un cuerpo débil por lo cual solía enfermarse a menudo y por lo tanto pasaba la mayor parte del tiempo en casa guardando reposo por eso ante la impotencia de no poder hacer mil y una cosas que le gustaría haber aprendió que la mejor manera de afrontarlo era sonreír y disfrutar de las cosas que si podía hacer.
Él le sostuvo una mirada llena de tal vez ¿admiración? Salían juntos de clase ya que vivían en el mismo barrio ella siempre iba dando saltitos como una niña pequeña viendo todo a su alrededor y él iba distante serio y frío .Cruzaron un puente y ella se paró a ver el agua del río él se puso a su lado entonces ella empezó a contar 10 9 8 7 6 5 4 empezó a alejarse hasta que él se dio cuenta de lo que iba a hacer 3 2 1 YA. El la intento detener pero no pudo evitar que se lanzase al agua, asustado bajo corriendo las escaleras a la orilla del río y se la encontró sentada en la orilla riendo a carcajadas, entonces corrió hasta ella y le pregunto si estaba bien en un tono muy enfadado lo miro con una gran sonrisa y dijo.
-Has mentido.
-¿De qué hablas, eres idiota como se te ocurre hacer eso podrías haberte echo daño?
-Dijiste que tener emociones y gastar energía en cosas que no eran esenciales carecían de importancia pero ahora estas enfadado y preocupado por mí y has venido corriendo para ver cómo estaba así que me has mentido.
Esas palabras fueron directas a su corazón de hielo y sintió una mezcla de sentimientos en su interior pero enseguida mantuvo su seria y apagada esencia.
- Como sea, vamos o te acabaras resfriando. Dijo mientras se alejaba de manera indiferente.
-SIIII. Respondió con una amplia sonrisa levantándose de un salto.
Ella caminaba dando saltitos mientras tarareaba un canción y entonces se le escapo un estornudo seguido de tres más.
-Realmente eres idiota. Dijo el con su tan característica seriedad
-nininin. Respondió con un tono burlón.
El no pudo expresar una ligera sonrisa, habían llegado a casa y ya se habían despedido para encontrarse mañana en la escuela.
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Cálido, frío y roto
RomanceEsta historia cuenta como el hilo rojo del destino puede unir hasta las personas más diferentes
