Tan silencioso y pasajero,
Amante del amor y sufrimiento.
Dueño de las arrugas de la vida,
que con el tiempo se ajusta a las siluetas del cuerpo.
Quien te da fecha de vida, pero no avisa cuando llega el día de tu partida.
Ese es el tiempo, aquella línea que combina la dulzura con la amargura que deja un sabor vacío en el viento;
Que se alimenta de fantasías y de sueños, quebrantado la realidad de los hechos siendo inmortal de su propio tiempo.
Despiadado de los vivos y bondadoso de los muertos ese es el tiempo...
Palabras de el Caballero
