Han pasado solo unos días desde que la vida decidió separarme de él.
Estoy tan rota que no encuentro la forma de recoger las partes y arreglarme.
Mis días son un infierno cuando me hundo en mis pensamientos y recuerdos.
Todo, absolutamente todo, me recuerda a él: sus regalos de cuando me amaba, las fotos que nos tomamos juntos para inmortalizar ese hermoso momento, los mensajes donde me decía cuánto me amaba, las cartas y notas que me dio... todo lo atesoraba al ser parte de nuestro amor... ahora todo lo metí en una caja y la puse en la esquina más alejada de mi casa porque lo único que esas cosas provocan en mí, es un dolor insoportable.
Desgraciadamente, mi casa también me recuerda a él porque ahí es donde pasamos muchas cosas juntos... no soporto pasar por la sala, la cocina, el comedor, incluso el baño. Siempre hay una imagen de algún recuerdo con él.
Las letras de canciones tristes que antes no tenían sentido para mí, ahora lo son todo. Son mi refugio emocional y no puedo evitar escuchar su nombre en cada palabra.
Cada día es horrible. Me levanto por la mañana y veo el celular en busca de un "Buenos días, hermosa" con la esperanza de que todo esto sea una pesadilla pero me desarmo al recordar que es una realidad. Me visto recordando lo mucho que le gustaba ese vestido o esa blusa que decidí ponerme ese día y me vuelvo a desarmar. Me subo al auto y llego a la escuela recordando cómo me esperaba cada mañana para acompañarme a mi clase y me vuelvo a desarmar. Llego con mis amigos y me siento mejor al poderme olvidar de todo por unos minutos pero lo veo pasar y me vuelvo a desarmar. Es el descanso y bajo a comer pero lo veo y me vuelvo a desarmar. Llego a mi clase de música pero lo veo tocar guitarra y me vuelvo a desarmar. Llego a mi clase de baile pero lo veo bailar y me vuelvo a desarmar. Llega mi madre por mí y recuerdo cuando él me acompañaba al salir cada día y me vuelvo a desarmar. Llego a casa y todo lo que acumulé durante el día lo descargo sobre el pecho de mi madre y finalmente me destrozo, me rompo. Me deja sola en casa para irse a trabajar y no puedo evitar tirarme al suelo y gritar y sentirme pequeña en el mundo, sola y rota. La mejor parte de mi día es en la noche cuando por fin siento que mis ojos arden, mi garganta duele y ya no tengo la capacidad de llorar más quedándome dormida. Pero me despierto por la mañana iniciando el ciclo del dolor...
Hay veces que lo veo y me da igual y empiezo a sentir que voy mejorando pero... lo vuelvo a ver y recuerdo que no, que no estoy bien.
El concepto "amiga" no es una opción para mí en estos momentos. Él pierde a una amiga pero tiene más amigos de donde apoyarse... yo no tengo un amor de repuesto.
Sé que él también la está pasando mal... pero no creo que la esté pasando peor que yo porque no hay peor dolor que el perder a una persona que amas y, peor aún, cuando te vas sabiendo que esa persona ya no te ama y que talvez nunca más lo hará y todavía peor aún, cuando sabes que tu sí vas a amar a esa persona por toda tu vida.
Cómo deseo volver a ser parte de su vida, cómo deseo dejarlo de amar, cómo deseo arrancarme el corazón del pecho para que deje de doler tanto, cómo deseo poder dormir tranquila sin tener que llorara hasta caer del cansancio, cómo deseo haber sido lo suficiente, cómo deseo no extrañarlo, cómo deseo volver a escuchar un "te amo" de su boca, cómo deseo haber podido ser lo que él buscaba, cómo deseo no tener que verlo todos los días, cómo deseo que me vuelva abrazar, tocar y besar cómo antes y cómo deseo que me vuelva a amar...
Cómo deseo... olvidarme de él... porque no soporto cada día el tener que ahogarme en mi propio mar de lágrimas.
Cada día intento sonreír... de verdad que lo intento y logro solo por unas horas, pero es demasiado difícil acostumbrarte a saber que el motivo de tu felicidad, la razón por la cuál te levantabas cada mañana tan feliz y la razón por la que te ibas triste pero aliviada al saber que lo verías al día siguiente, toda esa felicidad, se ha esfumado.
Que horrible sentimiento de dolor...
Es un dolor que me está matando por dentro y por fuera.
Es tan horrible que no se lo deseo a nadie, ni siquiera a él.
Pero, siempre hay algo bueno en lo malo.
Tengo a mis amigos y familia que no se cansan de tratar de sacarme una sonrisa, que no les importa que llene sus hombros con mis lágrimas, que cuando les digo que mi mundo se cayó con su pérdida me recuerdan que yo sigo aquí a pesar de todo, me escuchan cuando quiero desahogarme, me dejan tomarles fotos y burlarme de ellos solo para verme reír, me abrazan cada día como si fuera la ultima vez, siempre buscan un modo de distraerme, me llevan a lugares donde él no está, me dicen "no voltees" porque ya saben que no quiero verlo...
Me recuerdan lo mucho que me aman. Y yo le digo lo mucho que los amo.
Y finalmente, cuando pienso en eso, lloro pero lloro por ser tan afortunada de tener lo que mucha gente no tiene en estos momentos y me siento agradecida.
Mi madre... es mi gran refugio. Todos los días me llama para saber cómo estoy, me dice que veamos una película para no pensar en ello, me conciente... me ama.
Hace poco me contó lo mal que lo pasó con un amor suyo, cuánto tuvo que aguantar y que durante años se sintió como yo me siento ahora. Me dijo que aprendió a dejar ir a las personas hasta que tuvo 30 años y fue ahí cuando me dijo: "Eres muy valiente y fuerte por haber tomado una decisión así y estoy orgullosa de tí. Cómo me hubiera gustado ser como tú a mis 17 años. Eres mi heroína". No tienen idea de lo que significaron esas palabras para mí en un momento como éste.
Mi padre... es mi fortaleza. Aunque no le dije lo que pasó, sé que sabe. Me abraza fuerte sin motivo, me compra dulces y me los da cuando llega a casa, me hace un sandwich y me lo lleva a mi cuarto, me dice que soy hermosa aún si apenas me levanté de la cama, me recuerda lo mucho que voy a sufrir en mi vida pero que también habrá momentos que disfrutaré al máximo y me sentiré plena y feliz y que cuando una puerta se cierra, otra se abrirá. Que aunque duela mucho, la vida sigue.
Yo ahora, mientras derramo lágrimas al escribir y leer esto, aprovecho para recordarme a mí misma que soy fuerte y que tendré que lidiar con esto sea como sea. Que aunque me sienta sola, no lo estoy. Que aunque me sienta incompleta, no lo estoy. Que tengo gente que me ama. Que ahora sentiré que estoy muriéndome y que necesito llorar todos los días para sentirme mejor.
Pero no.
Moriré pero no va a ser hoy. Lloraré y me sentiré horrible pero pronto pasará.
El "Tu me quieres pero yo te amo" lo sentiré ahora pero pronto lo superaré.
Pronto lo superaré a él...
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Palabras rotas
RandomNada que decir pero tanto que sentir. Solo abre esto y léelo...
